El cambio del individuo

por Emiliano Rodríguez Briceño
0 comentario

En la quinta publicación de esta página hice una reflexión sobre individuo y sociedad, (https://emiliano.mx/sociedad-e-individuo/ ) centrándome en la diferencia entre un revolucionario y un rebelde como quienes intentan cambiar al hombre cambiando su entorno o propiciando el cambio personal. Lo importante es la diferencia que significa la sociedad y el cambio social.

El revolucionario que es parte del mundo político, pretende el cambio de la sociedad y confía en que cambiando el entorno puede impulsarse al individuo a cambiar. Sin embargo, la “sociedad” no existe en sí misma, es solamente un nombre colectivo -un nombre, no una realidad- sin substancia igual que “muchedumbre”; así pues, si la buscas, no la hallarás en ninguna parte. Dondequiera que busques a alguien, encontrarás un individuo. La sociedad es un interlocutor elusivo que se manifiesta por quien da la cara, alguien que se aprovecha o se escuda tras ella.

El individuo tiene alma, la posibilidad de evolucionar, cambiar, transformarse, por tanto, la diferencia entre individuo y sociedad es enorme. Pero también es cierto que individuo y sociedad son interactuantes y que las condiciones de la sociedad influyen en el individuo, pero estoy convencido de que no generan un cambio per se, sino que pueden incluso influir en forma negativa cuando el individuo, en lugar de ser influido por la sociedad y cambiar sumándose a su dinámica, por lo contrario, se rebela contra ella y pretende un cambio inspirado por la repulsión que la sociedad le genera.

Estoy convencido, como lo expuse en este artículo, que las revoluciones no cambian a las sociedades si no existe una masa crítica de individuos que asuman un cambio personal y cuyo cambio pueda inspirar, multiplicándose, un cambio real de la sociedad en su conjunto.

Por eso hay que insistir en que es el cambio personal el punto de partida de un cambio de la sociedad. Perdemos el tiempo cuando nos sentimos frustrados ante un cambio de régimen que no genera verdaderos cambios en el comportamiento de los individuos porque, aunque las cosas hayan cambiado de nombre y el líder o el revolucionario expongan y presuman el cambio que se está dando en la sociedad, los individuos no perciben un cambio real en las relaciones sociales. La violencia, la corrupción, la falta de solidaridad no cambian ante un cambio de régimen que puede incluso generar un cambio en las leyes, porque el cambio real no se dará hasta que una masa crítica de la sociedad, individuo por individuo, cambie ante el reclamo.

Pero cómo cambiar, qué cambiar, hacia dónde cambiar. He oído la expresión, es que así soy, no puedo o no quiero cambiar. Osho dice más o menos, porque lo he cambiado:

EL HOMBRE es una semilla con un gran potencial: es la semilla de si mismo y del universo. El hombre no nace para ser esclavo. Pero son muy pocos los que realizan su potencial. Y la razón por la que millones de personas no pueden realizar su potencial es que dan por hecho que ya lo han conseguido.

Todos nosotros somos vagabundos buscando un hogar, pero la búsqueda es muy inconsciente, a tientas en la oscuridad, sin saber exactamente qué estamos buscando, quiénes somos, a dónde vamos. Vamos como un tronco a la deriva, seguimos siendo accidentales. Y esto es posible porque millones de personas a nuestro alrededor están en el mismo barco, y cuando ves que millones de personas están haciendo las mismas cosas que tú, entonces debes estar en lo cierto, porque millones de personas no se pueden equivocar. Esa es la lógica general y esa lógica es básicamente errónea: millones de personas no pueden estar en lo cierto. Es muy raro que una persona esté en lo cierto; es muy raro que una persona realice la verdad. Millones de personas viven vidas de mentira, vidas fingidas. Sus existencias son sólo superficiales; viven en la circunferencia, completamente inconscientes del centro.

El primer paso hacia la realización de tu infinito potencial, es reconocer que hasta ahora has estado malgastando tu vida, que hasta ahora has sido totalmente inconsciente. Empieza por hacerte consciente; esa es la única manera de llegar. Es arduo, es duro. Seguir siendo accidental es fácil; no necesita inteligencia, por eso es fácil. Cualquier idiota puede hacerlo; todos los idiotas ya lo están haciendo. Es fácil ser accidental porque nunca te sientes responsable de nada de lo que pasa.

Siempre puedes echarle la culpa a otra cosa: el destino, Dios la sociedad, la estructura económica, el Estado, la Iglesia, la madre, el padre, los padres…. Puedes continuar echándole la culpa a otra persona; por eso es fácil.

Ser consciente significa tomar toda la responsabilidad a tus espaldas. Cuando uso la palabra responsable no la estoy utilizando con la connotación ordinaria de ser cumplidor con tus obligaciones. Estoy usándola en su significado real y esencial: capacidad de responder; ese es mi significado. Y la capacidad de responder es posible sólo si eres consciente. Si estás profundamente dormido, ¿cómo puedes responder? Si estás dormido, los pájaros seguirán cantando, pero tú no los escucharás, las flores seguirán floreciendo y nunca serás capaz de sentir la belleza, la fragancia, la alegría que están derramando sobre la existencia.

Ser responsable significa estar alerta, consciente. Ser responsable significa estar atento. Actúa con toda la consciencia que te sea posible. Hasta las cosas más pequeñas, como andar por la calle, comer tu alimento o darte un baño, no deberían ser hechas mecánicamente. Hazlas con total consciencia.

Poco a poco, los actos pequeños se hacen luminosos, y poco a poco, esos actos luminosos van reuniéndose en tu interior, y finalmente…. la explosión. La semilla ha explotado, el potencial se ha realizado. Ya no eres una semilla sino una flor de loto, una flor de loto dorada, una flor de loto de mil pétalos.

Y en ese momento, has cambiado. Has llegado. Ahora ya no hay que alcanzar nada más, no hay que ir a ningún lugar. Puedes hacer lo que debes porque eres responsable; el viaje ha terminado. Podrás impulsar un nuevo tipo de sociedad.

Te puede interesar

Deja un comentario