La necesidad y el valor de la información

por Emiliano Rodríguez Briceño
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Personal que piense

En la publicación anterior, en el artículo sobre el PRODI, comenté también sobre el InfOAPAS, el sistema de información para capturar los datos de los operadores de agua potable y saneamiento del país, que dejamos iniciado en Conagua.

Aunque se planteó en el texto del artículo la necesidad contar con personal especializado para la operación del sistema y para su seguimiento, probablemente no hice suficiente hincapié en este aspecto. Si bien es claro que la información es indispensable para poder tomar decisiones y formular adecuadas políticas públicas en un tema tan necesitado de ellas como el del agua potable y saneamiento, debe tomarse en cuenta que reunir y sistematizar la información puede aportar otros beneficios adicionales, siempre y cuando se cuente con personal que la analice y pueda obtener de ella elementos que permitan mejorar el entendimiento de las posibilidades de avanzar en la operación mediante procesos de evolución tecnológica que solo pueden visualizarse si se cuenta con información suficiente y se trabaja con ella.

Quiero comentar a manera de ejemplo, lo que se trabajó en León, durante el tiempo que fui director y la forma en que llegamos a definir una serie de prácticas que nos llevaron a entender y poner en blanco y negro experiencias que incrementaron nuestra capacidad personal y la del equipo con el que trabajaba para elevar nuestras eficiencias en el trabajo diario.

En diferentes ocasiones he comentado acerca del Lic. Vicente Guerrero Reinoso, de su trabajo y aportación al tema de los servicios de agua en el estado de Guanajuato y que, por nuestra amistad, forjada en torno ellos, llegué al puesto de director general de SAPAL. Vicente había sido director general y presidente del consejo de SAPAL en la época en que se comenzó el avance del organismo, en gran medida por el esfuerzo y trabajo de Vicente y su dedicación, que permitió sentar las bases de búsqueda de eficiencias del personal.

Vicente era licenciado en administración de empresas, pero muy inteligente y aprendió de la técnica, además de saberse rodear de personal que supiera. Contrató al Ing. Agustín Báez quien había trabajado en la extinta Secretaría de Recursos Hidráulicos en el área de estudios pitométricos y quien fue desde entonces y por más de 30 años, gerente de operación del organismo y que estableció en forma pragmática la sectorización de las redes de la ciudad de León. Contrató también como asesor, al Ing. James A. Schiele, especialista en hidrometría, inglés de nacimiento, radicado en Texas, en donde tenía su empresa que asesoraba a diferentes organismos operadores de las ciudades texanas.

Al hacerme cargo de la dirección general de SAPAL, Vicente me platicó de James y me sugirió que lo buscara y me apoyara en él para revisar e impulsar a mejores niveles la eficiencia del organismo, cosa que hice para tener el apoyo de James en la tarea de elevar la continuidad del servicio a toda la red de agua potable y recuperar la eficiencia perdida por la ampliación de las horas de servicio.

Agustín en el área técnica y el personal de informática y del área comercial, tenían, producto de su trabajo, un muy importante acervo informático de la estadística de volúmenes producidos y distribuidos a lo largo de 16 años. El trabajo con James se organizó con visitas bimensuales en las que revisaba la información y nos ponía algunas tareas para las diferentes áreas, pero me insistía en que quería una persona que fuera su contraparte para dar seguimiento al trabajo. Yo estaba convencido de la necesidad, pero la resistencia del consejo y de su presidente a contratar personal que no fuera operativo, me ataba.

En una de las visitas de James, pedimos una entrevista con el presidente del consejo para informarle de los trabajos y entre los comentarios del consultor salió que SAPAL tenía un tesoro en información estadística que debía aprovecharse para mejorar las eficiencias. El presidente volteó a verme y me dijo que por qué no estábamos haciéndolo. ¡La puerta se abría! Le contesté que no me habían dejado contratar gente para pensar. Que no quería operadores, sino personal que se dedicara a pensar y manejar la información. Así pude contratar personal que era la contraparte de James y creamos la oficina de balance del agua, la cual recibía la información de producción, desde extracción, almacenamiento, reparación de fugas y distribución y por otra parte, la información comercial de medición, facturación y manejo de medidores. Analizamos medidores, las pérdidas por defectos en la colocación de los medidores y por efecto de los flotadores en cisternas y tinacos. Comparando la estadística existente con las modificaciones que introducíamos, establecimos patrones para mejorar la operación y las instalaciones. Y muchas otras cosas, incluyendo el factor de máxima demanda del que he hablado en otra publicación.

En conclusión, la información es valiosa, pero solo si se sabe manejar, observar y relacionar para obtener conclusiones. Para ello se requiere personal especializado e interesado para dar a la información su verdadero valor. Sin esto, la información se convierte en un trabajo más que no se justifica, porque no rinde ninguna utilidad. Personal que piense y maneje la información es indispensable.

Sin información no puede avanzarse, no podemos mejorar, pero guardarla simplemente es desperdiciar el potencial de un esfuerzo ya realizado.

Supongo que la gran rotación de personal que se da en los organismos operadores de agua potable y saneamiento es uno de los factores que contribuyen a la falta de información. Numerosas veces en reuniones, cursos o convenciones, el personal de organismos que asiste, se queja de que sus antecesores no les dejaron nada de información y el poco tiempo de su permanencia hace que, a su vez, no dejen nada a sus sucesores. Cuando se solicita información a los organismos operadores, normalmente el personal tiene que sacarla y documentarla en ese momento. No existe ni personal ni áreas que se dediquen en forma específica al manejo y resguardo de la información. Y de ninguna manera esto sería un gasto innecesario. Es necesario generar una cultura de la información.

Es uno de los aspectos para los que hace falta un marco regulador. La información debe exigirse por ley y como un requisito para recibir cualquier tipo de apoyo para operación o infraestructura, debiendo existir un esquema de estímulos, así como una entidad responsable de recabar, guardar y manejar la información, como un elemento fundamental para la determinación de políticas públicas.

Lo mismo que el dinero abajo del colchón y el oro enterrado, la información generada y simplemente guardada, no produce utilidades. Los sistemas de información deben contar con personal capacitado que maneje los datos y los convierta en información relevante que retroalimente la operación y permita descubrir nuevos caminos en la difícil tarea de extender en forma eficiente los servicios, así como aprovechar y hacer rendir los recursos disponibles.

El personal utilizado en esta materia, lo mismo que la capacitación, es una inversión indispensable para el subsector de servicios de agua potable y saneamiento y una herramienta que contribuirá a satisfacer el tan mentado derecho humano de acceso al agua, en forma universal.

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2 comentarios

Mario Buenfil 27 agosto, 2020 - 6:50 pm

Excelente articulo. Gracias y mi enorme respeto a usted, ing. Emiliano Rodriguez B. . Ojalá esto estimule a otros directivos de servicios de agua y saneamiento del pais a generar INTELIGENCIA para uso de la información. También esa inteligencia requiere ser bien Estimulada, Administrada, Acrecentada y Aprovechada.

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Rosa Sanchez Castellanos Iturbe 27 agosto, 2020 - 9:36 pm

Definitivamente es necesario que los ORGANISMOS OPERADORES cuenten con la información que se genera en cada área, pero sobre todo que esta información pueda ser analizada mediante un sistema, ya que muchas veces se tiene la información en bitácoras de campo.
De igual manera el personal del organismo debe de tener claro que no es propietario de la información, ya que esta pertenece al organismo, por lo que se debe de contar con respaldos electrónicos para cuando se realicen cambios de personal no se pierda dicha información.

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