Memorias de Fernando J González Villarreal
“Dentro de su trayectoria como funcionario, investigador y académico, el Doctor Fernando J. González Villarreal fue director del Plan Nacional Hidráulico, aún vigente en la mayor parte de sus postulados. Además de crear las más importantes instituciones del sector agua en nuestro país, la Comisión Nacional del Agua y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, garantizó su permanencia al incluirlas al abrigo de la Ley de Aguas Nacionales, de cuyo proyecto de ley fue responsable. Con ello, dio estructura jurídica a la gestión del recurso en la nación. Su libro es una lectura indispensable para conocer, de primera mano, el desarrollo de los trabajos llevados a cabo durante los últimos cincuenta años y que dieron como resultado el establecimiento de las bases sobre las cuales se sostiene la actual política hídrica en nuestro país.”
Dr. Felipe I. Arreguín Cortés
Soy un lector voraz, con un indiciplinado eclecticismo que lee aquello que atrae mi atención y me pesca el interés. Difícilmente leo libros que me parezcan aburridos o que se enreden en palabras por el gusto simplemente de decirlas o verlas escritas, como pasa con muchos escritores latinoamericanos, en contraposición con los sajones que son mucho más concretos y expresan más ideas que palabras.
Aguas Turbulentas, las memorias del doctor Fernando Gonzalez Villarreal, es un libro al que me enfrenté con prevención, pero me pescó. Su descripción de la historia familiar y la descripción del México que es nuestro inmediato antecesor, durante el fin de la revolución mexicana, la Primera Gerra mundial y el inicio de la Segunda, vistos desde el punto de vista de los protagonistas en la familia del doctor, cuyos pasos lo llevan a nacer en Estados Unidos, es no solamente interesante, sino que pone un telón de fondo al desarrollo de la vida personal y profesional del doctor González Villarreal.
El libro nos permite descubrir al hombre detrás del “funcionario, investigador y académico” como lo describe en el primer párrafo el doctor Felipe Arreguín; el hombre que es creador de instituciones y de las principales políticas hídricas de México, las que se han diluido con el retorno del doctor a actividades privadas, a actividades de nivel internacional y a su gran refugio, el Instituto de Ingeniería de la UNAM.
Nos permite ver nacer en su adolecencia, la vocación, la determinación y la voluntad que serán constantes en su vida personal y profesional. Entender que detrás de una inundación desvastadora que se lleva cosechas, animales, hogares, levantados con gran sacrificio, está la necesidad de obras que permitan controlar a la naturaleza, lo impulsa a determinar que la ingeniería civil es la profesión que le permitiría planear, construir y poder operar las estructuras para controlar las aguas turbulentas, en provecho de la agronomía, la profesión y vocación de su padre.
El libro nos muestra la dedicación y voluntad que lo llevan, con una maestría terminada, trabajo atractivo y toda su juventud, a emprender el reto de un doctorado en Estados Unidos a través de una beca, sin el conocimiento cabal del idioma y enfrentando métodos de estudio totalmente diferentes a su experiencia, que lo obligan a dedicar solo tres horas al sueño y mantener la presión de avanzar más que sus compañeros para mantener la beca.
-¡¿Qué hago aquí, si lo tengo todo allá!?- una exclamación que solo tiene respuesta en la vocación y la voluntad. En objetivos y visión de futuro que son una constante.
Al regreso, la planeación de la gran obra hídrica del país es su trabajo. Su dedicación y capacidad lo llevan a posiciones de liderazgo y termina siendo el responsanle del Plan Nacional Hidráulico. Comienza el desempeño sintetizado por Felipe Arreguín que lo lleva a lo largo de cuatro administraciones federales, a crear instituciones y legislación en el sentido de su vocación y objetivos.
Es un hombre del sistema. A lo largo de su paso por las administraciones federales convive con todo tipo de situaciones, pero se concentra en su trabajo, utiliza los medios a su alcance y deja de lado posibles críticas y juicios. Su crítica más fuerte la hace al hablar de la desarticulación del sector hídrico, cuando se desmantela la Secretaría de Recursos Hidráulicos sin una motivación racional.
Es una persona de fuertes sentimientos familiares, pero su dedicación al trabajo no deja que lo aten. Hay cosas, personas y sentimientos que quedan en el camino. Su padre es su gran referente y mantiene el amor a la tierra y la producción agrícola.
El libro es la historia viva del sector hidráulico de nuestro país y el recuento de planes y acciones lo hacen una lectura obligada para entender todo lo que hace falta para corregir muchas situaciones y problemas que todavía enfrentamos. Su lectura nos permite encontrar las líneas de política hídrica que la Ley le permitió llevar a cabo durante su gestión. Pero la Ley no obliga y sin claridad de objetivos, se diluye la visión del rumbo.
Es un libro para todos quienes se involucran con el tema del agua en México, para todos a quienes les gusta el conocer la historia tras los hechos y para todos a quienes nos gusta leer. La ingeniería hidráulica ganó, pero las letras perdieron posiblemente.
Les recomiendo leer Aguas Turbulentas del Dr. Fernando J. González Villarreal.

1 comentario
donde consigo este libro…me urge…soy retirado de conagua…ing. civil del I.P.N. generacion 68-72 desde S.R.H. y del Area de Grande Irrigacion…