Sistema nacional de servicios de agua potable y saneamiento. Quinta parte

En ésta que espero sea la última parte de este esfuerzo de conceptualización, me referiré a las funciones que debieran ser propias de los estados y que considero claves para garantizar la existencia de servicios de agua sostenibles y con ello dar cumplimiento al derecho constitucional de acceso al agua potable y el saneamiento básico a toda la población del país. Si alguien ha seguido este trabajo, probablemente se pregunte por qué si comencé con el nivel federal, pasé al municipal, dejando para al final los subsistemas que, dentro del gran marco, corresponderían el estado. Lo he hecho porque de acuerdo con la legislación existente no existen funciones específicas que legalmente sean obligatorias para los estados, pero desde mi conceptualización, dadas las características de la mayoría de los municipios del país, tamaño, población, condiciones socioeconómicas y culturales, son los estados en quienes recae la verdadera posibilidad hacer una realidad el cumplimiento del derecho humano al agua a través de servicios públicos sostenibles y eficaces bajo la responsabilidad municipal o intermunicipal.

Los subsistemas y funciones que deberían corresponder al orden estatal se agruparían de la siguiente manera:

  • Marco legal
  • Información
  • Regulación
  • Apoyo sistémico
  • Recursos financieros

El cómo estos sistemas encuentren organización funcional podrá depender de la estructura de gobierno de cada estado, pero, indudablemente su relación sistémica debe mantenerse y con ello estar orientada a su objetivo conceptual.

El marco legal deberá contener los elementos necesarios para dar sustento y fortaleza (dientes) a la obligatoriedad de la información y a los aspectos de la regulación para hacerlos verdaderamente viables y eficaces para alcanzar sus objetivos. El marco legal deberá ser consistente aun cuando no existiera todavía una formalización en el ámbito federal o, en su caso, alinearse con la deseable normatividad federal que definiera los lineamientos nacionales para constituir una política en la materia, flexible pero congruente para todo el país.

Este marco legal puede ser independiente o formar parte de una legislación más amplia en materia de agua, pero debe mantener la integridad sistémica claramente independiente de las funciones propias de la gestión del recurso como tal. El Marco legal debería determinar conceptos generales del qué en cuanto a los servicios y sus características, pero dejar margen a que la reglamentación municipal determinara condiciones especiales como los derivados de contratos y sanciones que se pueden dar conforme a las características de cada municipio. Sin embargo, también es entendible que para los municipios más pequeños existiera un modelo de reglamentación independiente si no pueden emitir la propia.

Sobre la información, he tocado el tema con cierta amplitud en las primeras partes de este trabajo y como en el caso del marco legal, lo ideal es que se trabajara existiendo ya los lineamientos y definiciones a nivel federal, pero en su ausencia los estados pudieran integrar sus propios sistemas de información de los servicios bajo los elementos que hemos mencionado: datos básicos y no índices, obligatoriedad sujeta a disponibilidad de apoyos y recursos financieros, capacidad de auditoría y seguimiento puntual inclusive de contabilidad de costos, los cuales podrían ser aportados por el apoyo sistémico en el caso de los municipios o comunidades que lo requirieran como veremos adelante.

A nivel nacional como dije, una adecuada concertación con INEGI podría ser de mucho beneficio. Si no existiera todavía ¿se podría conseguir la concertación con ciertos estados? Creo que explorar esa alternativa sería muy interesante para los estados interesados, aunque pareciera que el arranque sería difícil para los primeros.

La regulación es la función clave que pueden y deben desempeñar los estados con respecto a los servicios. Siendo los servicios de agua una función constitucionalmente a cargo de los municipios y siendo un principio elemental que no se debe ser juez y parte, es el estado el orden de gobierno en el que naturalmente recae y debe de ejercerse la función de regular los servicios, que constituyen un monopolio natural como ya se ha descrito. Desde mi punto de vista y de acuerdo con las experiencias de otros países y lo observado incluso a lo largo de mi experiencia profesional operando, asesorando y apoyando desde el orden federal, estatal y municipal, es necesaria la existencia de un regulador con firmes capacidades de regular con el apoyo de un marco legal adecuado y las herramientas que brinden la información y la capacidad de incidir en el manejo de apoyos materiales y financieros siempre requeridos por los operadores de los servicios.

Ya hemos planteado que la regulación no es una ley o un marco legal o una reglamentación, que son indispensables, pero no son la regulación. Regular es una acción de gobierno para lograr el equilibrio para todos los actores en un mercado de por si asimétrico en extremo como en el caso de un monopolio.

Debe regularse con base en una contabilidad regulatoria fundamentalmente de costos, equilibrando los sistemas tarifarios y dando seguimiento a programas progresivos de mejoramiento de los servicios. Debe existir una supervisión de los programas de acciones implícitos en las tarifas, así como garantizar la correcta atención a los usuarios de los servicios y debe tenerse los dientes para actuar en la conducción hacia los objetivos.

Sobre la regulación y su posible ejercicio en materia de servicios de agua, el IMTA publicó un libro al respecto que recomiendo a los interesados. Uno de sus autores, el Ing. Héctor Camacho González nos hizo el favor de colaborar con un artículo “Análisis institucional para regular los servicios de agua potable y saneamiento en México” publicado en esta página y cuya liga ofrecemos a los interesados para abundar en el tema:

El apoyo sistémico agrupa todas las funciones que corresponderían al estado en cuanto a la subsidiaridad necesaria para el apoyo a los municipios y es tan diverso en capacidad, funciones y recursos necesarios como lo son los propios municipios y sus comunidades, así como la organización que adopten para el cumplimiento de sus objetivos de acuerdo con las costumbres y el marco legal estatal.

Casi todas las entidades federativas tienen una Comisión Estatal de Agua o algún organismo semejante y sus funciones son tan diversas como los propios estados. Fueron creadas cuando después de la publicación de la Ley de Aguas Nacionales, CONAGUA promovió la creación de Leyes estatales de agua para el control y apoyo de los servicios municipales de agua y la Comisiones fueron visualizadas como instrumentos de apoyo a los propios municipios y sus servicios. Pocas corresponden a su visión original y algunas son incluso un estorbo para los organismos municipales en el trabajo de alcanzar sus objetivos.

Durante la administración federal que concluyó en 2018, se manejó la intención de promover un programa especial para apoyo a las comisiones estatales de agua para mejorar su funcionalidad y hacerlas capaces de brindar apoyo a los sistemas de agua. Se realizó una reunión nacional de las comisiones y organismos equivalentes y se planteó el esquema de apoyo a los operadores y las funciones necesarias para llevarlo a cabo. Y ahí quedó todo. Habiendo participado con el equipo que trabajó en este esfuerzo, me permití publicar un artículo con los elementos principales en enero del año pasado. En afán de no alargar más este trabajo y su lectura, si alguien lo está leyendo, les ofrezco el acceso al artículo “Las Comisiones Estatales y los servicios de agua y saneamiento” mediante la siguiente liga:

en el trabajo se especifican las funciones de las comisiones, los temas específicos de apoyo, el personal y los equipos convenientes de tener e incluso una propuesta de corresponsabilidad en cuanto a recursos con la federación a través de CONAGUA.

Los recursos financieros necesarios para la subsidiaridad no debieran manejarse discrecionalmente ni caer en la orientación política partidista, pero eso es más fácil de escribir que de conseguirse efectivamente por lo que con el afán de disminuir estas eventualidades, deberían de consolidarse por un canal reuniendo los recursos estatales con los provenientes de la federación, para ser otorgados conforme a los términos de la regulación, no por el regulador pero si por las calificaciones en cuanto cumplimiento de programas y mejoramiento de la calidad de los servicios convenidos en los esquemas de ajustes tarifarios como parte de las funciones de regulación. Lo necesario para que se de este manejo debe considerarse en los ajustes al marco legal y constituir los elementos de fortaleza de la regulación y sus objetivos.

Con esto concluyo esta reflexión de conceptualización de un sistema que debería de conseguir mejores servicios y la posibilidad de dar cumplimiento al artículo 4º constitucional en lo referente al derecho humano al agua potable y el saneamiento. Ojalá haya conseguido algo coherente y entendible. Aunque haya sido así, seguramente es de difícil aplicación, pero de esta manera u otra semejante se podrían alcanzar mejores servicios para nuestro país.

Con respecto a la concepción sistémica que he utilizado y su aplicación a los organismos de agua potable y saneamiento en sus fases de análisis y diagnóstico, he publicado artículos anteriores que pongo a su disposición con las ligas siguientes:

También dejo por si les fuera útil para mejorar la comprensión global, los siguientes gráficos que utilicé para tratar de incluir todos los aspectos descritos.

Gráfico 1.- Visión de conjunto del sistema

Gráfico 2.- Visión del subsistema federal

Gráfico 3.- Visión del subsistema estatal

Gráfico 4.- Visión del subsistema municipal

Sistema nacional de servicios de agua potable y saneamiento. Cuarta parte

Concluimos la tercera parte mencionando las funciones que para la prestación de los servicios corresponden al orden municipal, funciones indispensables de llevar a cabo para que los servicios puedan ser sostenibles, lo cual es el objetivo final de todo el gran sistema que estoy tratando de conceptualizar. Una de estas funciones o subsistemas es la operación de los servicios, subsistema que se plasma en los organismos operadores cuyos modelos posibles también mencionamos en la tercera parte. Estos organismos operadores en los que se desarrolla el subsistema de operación, a su vez tienen subsistemas cuyo objetivo común es prestar los servicios. Estos subsistemas se han estudiado y mencionado en otros artículos escritos sobre el diagnóstico de los organismos operadores y están en los documentos sobre costos que se elaboraron por CONAGUA como el Manual de Costos Sostenibles que fue difundido en la Escuela de Agua durante el sexenio 2012-2018. Viendo el gráfico anexo que he ido ampliado conforme este trabajo avanza, podrá entenderse mejor.

Estas funciones o subsistemas tienen que funcionar, valga la redundancia, para que los sistemas alcancen sus objetivos, pero no necesariamente tienen una expresión organizacional en los organismos más pequeños y esta es la necesidad de conceptualizarlos, porque, aunque no tengan una expresión organizacional propia, las funciones deben desarrollarse para dar sostenibilidad al sistema. Trataré de ejemplificar:

En un organismo para una población de 150 habitantes, seguramente no habrá una gerencia comercial, ni siquiera una persona especial que se dedique a las funciones comerciales. Pero debe haber un padrón de usuarios, saberse cuantas tomas hay, cual es la población que aporta y lo que se debe. ¿A cargo de quién? Del sistema que aparece en el nivel municipal como Apoyo o en su defecto en el que aparece en el nivel estatal como Apoyo sistémico, de los que hablaremos más adelante. De la misma manera, el sistema operacional estará representado simplemente por un bombero, pero el mantenimiento, el control de calidad del agua, la instalación de tomas o la reparación del equipo de bombeo deben hacerse y seguramente requieren de la intervención del sistema de apoyo municipal o estatal. Pero si el sistema no funciona y no hay quien asuma las funciones que deben realizarse, los organismos entran en crisis y la población se queda sin servicios. De la misma manera deberá haber una contabilidad, hacerse análisis de agua, elaborarse proyectos y realizarse obras de ampliación y cuidar del saneamiento. Porque esos 150 habitantes, dónde quiera que estén, no deben ser mexicanos de segunda.     

Queda claro que esta visión sistémica cuyo objetivo es el que los servicios de agua sean sostenibles y con su funcionamiento se de cabal cumplimiento al derecho humano al agua es obligadamente subsidiaria y comprende la total corresponsabilidad de los órdenes de gobierno.

Al revisar las siguientes funciones que corresponden al ámbito municipal, debemos entender que se trata de funciones y responsabilidades que tienen que llevarse a cabo dentro del sistema, pero encontraremos, como en el caso de los operadores, municipios de todos los tamaños y características y lo aplicable a los operadores de comunidades muy pequeñas puede extrapolarse a los municipios muy pequeños y seguramente a aquellos establecidos por usos y costumbres.

Existen municipios en México que se rigen por el sistema de “usos y costumbres”. Estos municipios están reconocidos por el artículo 2 de la Constitución Mexicana y tienen la facultad de regirse por sus propios sistemas normativos internos, basados en tradiciones y costumbres propias de sus comunidades indígenas.

Sin embargo, es importante señalar que, aunque estos municipios tienen autonomía para regular ciertos aspectos de su vida interna, están sujetos al marco legal nacional y deben respetar los derechos fundamentales consagrados en la Constitución Mexicana.

En cuanto a las responsabilidades constitucionales, como el servicio de agua potable, recae en los municipios sin importar si son de usos y costumbres o no. El acceso al agua potable es un derecho humano reconocido en la Constitución, y los municipios tienen la responsabilidad de garantizar este servicio a sus habitantes.

Es posible que, dependiendo de cada municipio y su situación particular, la forma de administrar y proveer el servicio de agua potable pueda variar, pero todos deben cumplir con la obligación de garantizar este derecho básico a la población. Y debe hacerse en forma sostenible, por lo que las funciones que los soportan deben ser desempeñadas por el orden municipal o subsidiariamente por el orden estatal. Estos subsistemas del orden municipal que mencionamos en el artículo anterior son:

  • Información
  • Reglamentación
  • Operación cuyos subsistemas ya hemos descrito párrafos arriba
  • Supervisión
  • Apoyo operacional

Como mencionamos en la primera parte de este intento de conceptualización, es indispensable que rendir cuentas sobre la información de los servicios de agua potable y saneamiento, sea una obligación auditable y sancionable a nivel nacional, que la información consista en datos y no en índices, que cada información tenga un solo responsable y que el proceso sea sistemático. Esta información de la que hablamos a nivel nacional tiene su origen en los operadores locales, los cuales cumplen una función básica y constitucional de los municipios. Ni la dimensión ni la distancia o la falta de comunicaciones pueden ser una razón para no contar con esta información por lo que tiene que existir el esquema sistémico subsidiario que permita su flujo.

Ejemplificando, y como el mejor ejemplo se deriva de la experiencia, León, una ciudad de mucho más de un millón de habitantes, con uno de los mejores organismos públicos de agua (lo era cuando menos en mi memoria), estaba limitado a la atención de la zona urbana del municipio. Creamos un organismo adjunto para la zona rural, cuyo fin desconozco, lo creamos porque el municipio tenía más de 100 comunidades rurales desde los pocos habitantes hasta comunidades que rebasaban los 3,000 habitantes que eran atendidos por operadores de autogestión con las deficiencias que la falta de recursos impone y que en ese momento, presentaron resistencia a ser incluidos en un organismo mayor y como se verificó en más de un caso, porque intereses particulares de quienes los manejaban o se sentían dueños del pozo y con ello del agua, se resistían a soltar lo que consideraban su patrimonio, suyo, no de la comunidad. Obviamente, no teníamos información real de los servicios y aparentemente, nadie la tenía.

La obligación de contar con información debe ser una obligación legal y una prioridad para poder avanzar en firme en el cumplimiento del derecho humano al agua y hacer rendir loa recursos que el país invierte en lo que, en mucho, ha sido un barril con poco fondo. León podía, debía contar con esa información. Y aun en los municipios más pequeños, pobres o alejados, el esquema de subsidiaridad debe cumplir con la obligación de contar con la información. Ese es el papel de la corresponsabilidad mencionada en la ley.

La reglamentación de los servicios a su cargo es una facultad de los municipios que, bajo la forma de reglamentos o bandos de gobierno deben ser expedidos por los ayuntamientos a través de sus cabildos. Las particularidades propias de los municipios y el cómo en detalle de la prestación de servicios debe plasmarse en los reglamentos municipales. El marco legal debería ser un flujo que partiendo de las generalidades de una legislación nacional adquiera matices especiales en cada estado hasta el cómo específico de los reglamentos municipales, para dar lugar a la coherencia legal que admita la pluralidad de todos los ámbitos de nuestra nación.

Lo increíble es que existan o se propongan leyes de 400 artículos que pretendan desde la federación reglamentar hasta cómo se firman los contratos de servicios creando mecanismos que conducen a la inmovilidad o la incapacidad local de adoptar soluciones de sentido común. Y en los estados también se dan estas condiciones de pretensión de control que caen en la inconstitucionalidad y que, seguramente con la intención de regular situaciones que consideran indeseables, rompen con la posibilidad de encontrar soluciones locales. La realidad es que en un análisis realizado hace algunos pocos años, encontramos muy pocos reglamentos municipales de servicios de agua publicados por sus ayuntamientos.

Por sus características más o menos obvias, dejo en estos pocos renglones las funciones de supervisión y apoyo operacional que sobre todo deben darse en municipios de cierto tamaño y cuyo papel es subsidiario en la atención de las comunidades rurales.

Dejo para la lo que espero será la última parte, los subsistemas correspondientes a los estados y que son vitales para cerrar esta visión de sistemas y para asegurar la sostenibilidad de los servicios. Como en las partes anteriores anexo el gráfico que continúa haciéndose más complejo.

Sistema nacional de servicios de agua potable y saneamiento. Tercera parte

Antes de comenzar la redacción de esta tercera parte del intento de conceptualizar con un enfoque sistémico la prestación de los servicios de agua (y me refiero a los servicios de agua potable y saneamiento, pero para no hacer larga la repetición del tema la llamaré en adelante servicios de agua, que por otra parte considero sin posibilidades reales de separarlos porque hacerlo sería una perfecta falta de congruencia sistémica), a través de toda los órdenes de la autoridad para hacerlos eficaces y sostenibles, estuve tratando de complementar el gráfico de sus componentes y sus relaciones y alcancé a percibir la real dificultad de una integración porque ofrece una diversidad muy grande de alternativas estructurales y  con ello, dificultad de establecer arreglos institucionales funcionales. Precisamente por eso continúo refiriéndome a funciones y responsabilidades y no a estructuras de gobierno que pueden adoptar diferentes formas, pero respetando órdenes de autoridad.

También debe mencionarse que diferentes órdenes de gobierno local (estados federativos y municipios) trasgreden o abdican de sus responsabilidades dificultando en mayor sentido el entendimiento de la funcionalidad y de cómo corregirla ante su ineficacia. Para entendernos mejor, como diría un apreciado amigo, pongamos ejemplos. Estados que se meten en el quehacer municipal, se meten, no los asumen o que por lo contrario desvían fondos asignados para los servicios de agua hacia actividades netamente estatales o hacia municipios seleccionados por razones políticas, porque los fondos asignados deben pasar obligadamente por los estados. Municipios que abdican de su responsabilidad constitucional y no supervisan y apoyan servicios rurales o concesiones otorgadas a particulares cuyos recursos provenientes de tarifas forman parte por ley de la hacienda municipal, en detrimento de sus propios organismos operadores. Y muchos otros que se dan al margen o en contra de la normatividad vigente.

Todo lo apuntado en el párrafo anterior y algunas otras cosas, se dan por la falta de una política nacional, respaldada por un esquema de funcionamiento con visión integral y el ejercicio de funciones y responsabilidades que se señalaron en las dos partes precedentes de estas reflexiones que como se apunta en ellas, requieren de complementar un marco legal adecuado.

En el ámbito local existen dos órdenes de gobierno, el estatal y el municipal. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos otorga a los municipios la función correspondiente a los servicios de agua potable y saneamiento en forma exclusiva con la facultad de administrarlos en la forma que lo consideren conveniente y los recursos provenientes del ejercicio de su función forman parte de la hacienda municipal. Sin embargo, tarifas, presupuesto, endeudamientos a más de tres años y fondos provenientes de la federación pasan por el congreso estatal o el ejecutivo del estado.

El arreglo institucional determina que la Federación es una unión de estados independientes, sin embargo, el estado federativo tiene como células administrativas a los municipios, es decir, el estado no es una unión de municipios, sino que, los municipios aun considerándolos libres y autónomos, son parte integrante de los estados, cuyos congresos tienen la facultad de crear nuevos municipios o desaparecerlos de acuerdo con condiciones específicas.

De acuerdo con los dos párrafos anteriores, si bien el estado no tiene facultades específicas en cuanto a los servicios de agua, indudablemente tiene obligaciones y facultades especiales en cuanto a la población de su territorio, en cuanto a sus células administrativas constitutivas y en cuanto a la corresponsabilidad que establece el artículo cuarto constitucional en materia de hacer efectivo el derecho humano al agua y el saneamiento, aparte de las facultades de control financiero derivadas del propio 115 constitucional.

Para entender en forma completa las responsabilidades que corresponderían al estado en el marco de un sistema que permitiera la prestación de buenos servicios de agua a la población en general en forma sostenible, sería necesario comenzar el análisis desde la prestación de los servicios con las dificultades inherentes, la forma de abordarlas y con las funciones externas a los prestadores para el apoyo, la supervisión y el control que aseguren en los diferentes modos y circunstancias en que los servicios sean prestados a la población, que éstos cumplan con parámetros básicos de calidad para los usuarios.

Desde luego los servicios idealmente deben ser domiciliarios y cumplir con las condiciones de calidad, cantidad, continuidad y asequibilidad. Se debe poder garantizar la calidad del agua en las captaciones y en cada toma, lo que requiere de servicios 24×7, supervisión permanente y laboratorios. La continuidad requiere de infraestructura, equipos y una labor permanente de operación y mantenimiento. La asequibilidad requiere una economía de escala que permita que los costos sean los adecuados y una labor administrativa muy completa y eficiente para que su recuperación mantenga a los operadores sostenibles. Mantener sosteniblemente la calidad de los servicios no es barato y requiere una serie de condiciones que no siempre se pueden cumplir por parte de los municipios y sus operadores.

De las características ideales de las líneas de arriba, considero que las que son indispensables como parte de la función de gobierno para cumplir con lo establecido en el cuarto constitucional como derecho humano aun en poblaciones o municipios muy pequeños en cuanto a su número de habitantes, son: asegurar el acceso a la cantidad mínima para la supervivencia digna, garantizar la calidad y asegurar la asequibilidad y sostenibilidad del servicio, aunque en el extremo no pueda ser domiciliario. Aun estas características básicas pueden no permitir la autosuficiencia de los servicios en función de su situación geográfica y número de habitantes. Quisiera con este trabajo poder determinar las funciones y sus condiciones que pudieran permitir al estado mexicano cumplir con el derecho humano en todas las diferentes circunstancias de los estados y sus municipios.

Partiendo de que los servicios de agua son responsabilidad de los municipios, las características de cada municipio determinarán en la mayoría de los casos la forma de cómo se prestarán los servicios. La experiencia nos muestra que solo en los municipios muy pequeños o con muy escasa población, la prestación de los servicios debe realizarlos en forma directa la autoridad municipal y en esos casos podrán considerarse como de autogestión. Conforme los municipios tienen más habitantes y mayor capacidad, la mejor alternativa de acuerdo con la experiencia, es la creación de un organismo operador encargado de los servicios. En los municipios con ciudades de más de 100,000 habitantes, la generación de economías de escala debería hacer posible que un organismo operador atendiera la totalidad de la población del municipio bajo los criterios de mejorar servicios y regularizar tarifas, aunque las condiciones específicas de cada estado lo determinarían.

Los esquemas organizacionales bajo los cuales los municipios podrían atender los servicios de agua pueden agruparse en los siguientes modelos:

  • Organismos públicos descentralizados de la administración municipal
  • Organismos privados o mixtos a los que se otorgan concesiones totales o parciales
  • Organismos autogestionados por la población bajo reglamentación municipal
  • Formar parte de un organismo púbico descentralizado convenido intermunicipalmente entre varios municipios, con intervención del estado o sin ella
  • Una mezcla de dos o más de los anteriores

Para el uso de estos modelos, sus características, responsabilidades y constitución deberán estar incluidos en la reglamentación municipal en concordancia con lo establecido por el marco legal estatal.

Las funciones que corresponderían al orden municipal deberán estar contenidos en los siguientes subsistemas:

  • Información
  • Reglamentación
  • Operación cuyos subsistemas serían los modelos de organización mencionados
  • Supervisión
  • Apoyo operacional

Sus condiciones y características las dejo para la siguiente parte del ejercicio de conceptualización, plasmado en los gráficos anexos, uno general y el otro correspondiente a lo local, estatal y municipal. Se va haciendo más complejo.

Sistema nacional de servicios de agua potable y saneamiento. Segunda parte

Antes de continuar con esta segunda parte, es importante puntualizar que al hablar de un sistema y describir las diferentes responsabilidades y funciones, no se está señalando una organización ni una estructura sino la necesidad de que dicha responsabilidad o función existan, se desarrollen y se conceptualicen como parte del sistema, pero cuya estructura se encuentre institucionalizada en cualquier dependencia, siempre y cuando su objetivo y resultados sean integrados al flujo del sistema. Por ejemplo, la información podría recabarla, procesarla y darla a conocer el INEGI, pero su cliente principal e incluso diseñador de sus elementos serán las áreas responsables del control, regulación y financiamiento de los servicios de agua potable y saneamiento fundamentalmente. Con esta aclaración podemos seguir adelante.

Los servicios de agua potable y saneamiento poseen una estructura industrial o de mercado de monopolio natural y geográfico, principalmente por lo oneroso que resulta interconectar unos sistemas con otros, ocasionando que la convergencia de empresas sea ineficiente y costosa. Con motivo de estas características monopólicas, que no permiten la competencia de empresas, se requiere que el Estado ejerza sus facultades en materia de regulación, que, en el contexto de la provisión de los servicios públicos de agua potable y saneamiento, se entiende como la intervención del Estado en la prestación de los servicios, para conducir la conducta de los operadores hacia la sostenibilidad y calidad brindando un servicio de excelencia. El sistema de regulación debe permitir fundamentalmente proteger al usuario, quien es cautivo del operador monopólico y quien, a su vez, se encuentra fácilmente expuesto a ser capturado políticamente o, por lo contrario, convertirse en un expoliador. La regulación debe aplicarse a todos los operadores, públicos y privados, supervisando el impacto sobre todos los participantes.

Al ser constitucionalmente la prestación de servicios de índole municipal, se abre un panorama de 2,456 municipios muy diferentes entre sí en cuanto a tamaño, estructura demográfica, composición étnica, características socioeconómicas, distribución y presencia de los sectores productivos, capacidades institucionales y disponibilidad de recursos hídricos, agrupados en estados igualmente heterogéneos, por lo que es importante que el ejercicio de regulación se lleve a cabo por parte de cada entidad federativa a fin de dar homogeneidad y control al sistema.

No obstante, es muy riesgoso tratar de tener 32 modelos de regulación aislados, por lo que debe existir una política nacional que fije las bases fundamentales de regulación, para su posterior aplicación al ámbito estatal y municipal. En este sentido, en el orden federal de la regulación deberán tratarse los temas relativos a políticas públicas nacionales, principios de calidad de los servicios, objetivos generales de cobertura y eficiencia, planeación progresiva del cumplimiento del derecho humano al agua, calificación del progreso programado y planteamientos técnicos y operativos para que los esquemas estatales de regulación cuenten con elementos suficientes para ejercer sus funciones de guía y apoyo en la sostenibilidad de los servicios y cumplimiento del derecho humano al agua.

Regular no es sinónimo de legislar. En aras de complementar el marco legal se requiere intervenir en el comportamiento de los actores involucrados, en la planeación y políticas públicas, en la planeación arreglos institucionales para crear las condiciones de sostenibilidad y calidad en los servicios de agua potable y saneamiento de naturaleza monopólica.

Su institucionalización deberá estar ligada al desarrollo del sector hídrico y deberá ser obligadamente interlocutor y coautor del esquema de información nacional de los servicios de agua y saneamiento mencionado anteriormente, ya sea de forma directa o en corresponsabilidad con el INEGI y posiblemente con la SEDATU.

Con una adecuada organización funcional, una corresponsabilidad eficaz y la posibilidad de sistemas tarifarios realistas, es posible que el subsector agua potable y saneamiento pudiera alcanzar un proceso de autosuficiencia, pero, solo podría ser a largo plazo y con serias dificultades por las características de ciertas entidades federativas y condiciones políticas que serán muy difíciles de superar. En este momento, hacer vigente el derecho humano al agua potable y el saneamiento, así como mejorar las condiciones generales en que se encuentran los servicios, requiere de la inversión y apoyo operacional de la federación. Al mencionar por separado los aspectos de inversión y apoyo operacional, quisiera separar conceptualmente las necesidades de inversión en ampliación de infraestructura para población que aun no tiene acceso a los servicios y cubrir, al menos parcialmente, el rezago en fuentes e infraestructura de importante número de poblaciones en las que los servicios son seriamente deficientes y cuyas entidades federativas carecen de la capacidad de enfrentar la situación por sí mismas.

Por otro lado, el apoyo operativo se refiere a un gran número de poblaciones que por su situación actual y sus características culturales y socioeconómicas requieren de tiempo para procesos de interacción y para contar con condiciones que les permitan contar con una masa que facilite una economía de escala cuando menos para asegurar su autosuficiencia operativa y que con el apoyo de los estados hagan sus servicios sostenibles y mientras tanto, requieren apoyo financiero.

Actualmente se invierte una gran cantidad de recursos en el subsector con una gran ineficacia y discrecionalidad. Se clama por una mayor cantidad, pero no se analizan los pocos resultados alcanzados con los recursos destinados a objetivos que no se cumplen, entre otras cosas por la falta de información relevante que permita el seguimiento de resultados. De inicio es fundamental establecer políticas firmes, consistentes y auditables para otorgar todo tipo de apoyo e inversión en el subsector y coordinarlas con el ejercicio de la regulación, el cual debe calificar y validar el esfuerzo, cumplimiento y avance de las condiciones de los servicios de acuerdo con las políticas establecidas y la información aportada por el sistema. Esta interacción entre información, políticas establecidas y regulación es fundamental para que el operador de los recursos financieros, que no debe ser o estar en el regulador, pueda ejercer sus funciones de asignación, ejercicio y supervisión. Pero, así como no debe ser o estar en el regulador, no puede asignar sin la aprobación del regulador que califica la capacidad de ejercicio o merecimiento de los recursos.

La interacción planteada debe eliminar la discrecionalidad en el manejo de los recursos, debe mejorar la obtención de resultados y debe fortalecer la capacidad de las entidades federativas y los operadores de los servicios. El manejo institucional de los recursos y la regulación pueden estar en el mismo subsector, pero debe existir una clara independencia funcional para mantener la eficacia de su interacción, por lo que las experiencias existentes sugieren que su formalización documental sea muy estricta y auditable para evitar la discrecionalidad y fortalecer la observancia de las políticas establecidas.

Nos falta analizar el ámbito local en el que lo estatal y municipal están íntimamente ligados y requieren de una siguiente publicación para no rebasar lo amenamente leíble por los lectores, si es que los hay. He seguido complementando el diagrama sistémico en lo expuesto y si ayuda a la comprensión, anexo el gráfico.

Sistema nacional de servicios de agua potable y saneamiento. Primera parte

Sobre la operación y administración de los organismos de agua potable y saneamiento he escrito ya varias publicaciones, intentando aportar reflexiones de cómo mejorarlos, dar servicios de calidad, hacerlos sostenibles ante la mala calidad general en que se encuentran y sacudir un poco la conciencia ciudadana para hacerla reaccionar y no ver con apatía nuestras ciudades con miles y miles de tinacos que son testimonio de servicios sin continuidad y que, aceptando un servicio de agua sin calidad para beberla, nos hace uno de los países con más consumo de agua embotellada.

Por razones que no entiendo, la población en general no lo percibe como un problema serio como nos lo demostraron dos encuestas sobre la percepción del servicio que se levantaron hace 6 años. Y como es natural, el gobierno en sus diferentes órdenes no resuelve lo que no se percibe como prioritario. Pero las sequías, el cambio climático, la irregular distribución del recurso y el crecimiento urbano poco a poco lo van llevando al frente.

La inclusión del derecho humano al agua en el marco constitucional y el entorno legal tan difuso de las responsabilidades en la materia lo agrava al entenderse que, en la lógica estricta de nuestra legislación, el derecho solo podrá satisfacerse a través de los servicios brindados por los organismos operadores de los servicios que constitucionalmente corresponden a los municipios, con toda su ineficiencia, insuficiencia e incapacidad. Y las excepciones a esta situación solo hacen ver más grave el estado de los servicios en más de 2,000 municipios.

En diferentes lugares y por una conjunción de circunstancias, los astros se alinean y los servicios mejoran y nos demuestran que sí es posible dar buenos resultados. Pero más temprano que tarde las cosas se revierten y la mediocridad hace retroceder las esperanzas de la sostenibilidad. Y esto se repite en lugares y bajo escenarios diversos. Les decisiones políticas, el corto tiempo administrativo, la rotación de funcionarios y cuadros técnicos, la falta de capacitación, los marcos legales tan vulnerables, las razones, pretextos y causas pueden amontonarse, pero la realidad se impone y el invierno llega, aunque no se quiera, como dice la canción.

El tiempo y los vientos me han llevado a dirigir organismos, a ser consultor, a estar en posición de autoridad en la materia y la adicción que genera este tipo de trabajo me han dado la posibilidad de observar desde diferentes ángulos el problema de los servicios de agua potable y saneamiento tratando de entender su problemática y hacer diferentes tipos de propuestas y ofrecer experiencias tratando de alcanzar el objetivo de que los servicios se presten con calidad en cantidad, continuidad y potabilidad y se brinde un saneamiento que devuelva a la naturaleza un recurso capaz de ser reutilizado. Que esto sea para todos y con la asequibilidad que el derecho humano exige por ley.

Y pienso que puede ser que la falla esté en verlo desde diferentes ángulos. Casi todos los intentos y propuestas por lo general atacan cada uno de estos ángulos, pretendiendo solucionar problemas en un ámbito o en otro, y se obtienen resultados, pero las externalidades en unos casos y en otros, las condiciones internas inherentes socavan las estructuras y lo construido con tanto trabajo se va derrumbando poco a poco.

Y probablemente tenemos que verlo desde un solo punto de vista. Tenemos que ver la totalidad desde el origen, por remoto que parezca. ¿Qué exista una autoridad del agua de nivel secretaría de estado influye en los servicios de agua potable y saneamiento? Pudiera opinarse que no, sin embargo, la forma en que están distribuidas las facultades y responsabilidades, la forma en que los recursos fluyen, el que no haya un sistema de información nacional ni una autoridad nacional de agua potable y saneamiento pueden dibujar un panorama que sería diferente si las cosas se alinearan de manera diferente.

Creo que vale la pena intentar un enfoque sistémico de todos los factores desde la institucionalidad del agua, hasta la operación y distribución de los servicios en las poblaciones rurales y visualizar una estructura que abarque todos los factores, funciones y responsabilidades que pudieran fortalecer todos los aspectos para alcanzar el objetivo señalado anteriormente: que los servicios se presten con calidad en cantidad, continuidad y potabilidad y se brinde un saneamiento que devuelva a la naturaleza un recurso capaz de ser reutilizado. Que esto sea para todos y con la asequibilidad que el derecho humano exige por ley.

Y como hay que comenzar por un extremo, comencemos por el ámbito federal. Me parece indudable que plantear una planeación nacional para el desarrollo del país, debería requerir, no solo abarcar todos los temas que inciden en el desarrollo, sino disponer de la información real del estado de esos aspectos. Y desde luego el agua como recurso, el uso que de ella se hace y en particular, la disponibilidad y su utilización en el ámbito urbano y rural para el consumo personal, industrial, de servicios de todo tipo y más, para cumplir con un derecho constitucional, debe ser un tema de prioridad en la planeación y contar no solo con una planeación sexenal, sino con una estrategia en constante revisión y actualización, sobre todo cuando nuestro país tiene una tan irregular distribución del recurso que es tan sensible ante el cambio climático y los fenómenos extremos de exceso y falta de ocurrencia.

Sobre la autoridad del agua y su institucionalidad ya hemos hablado, por lo qué, específicamente en el marco necesario para los servicios, podríamos enfocarnos sistémicamente en tres aspectos: información, regulación y recursos financieros, sobre los cuales debemos analizar sus objetivos, alcances e institucionalidad.

Soy consciente de que, en el desarrollo de estas reflexiones, los planteamientos que haga podrán caer ante el fantasma de la inconstitucionalidad. Pero, por un lado, no quiero que me detengan ya que es un intento de ver la totalidad sin poner barreras en esa visión, y por el otro, es evidente que de pretender aterrizarlo en acciones requeriría de una fuerte voluntad política y del análisis exhaustivo de cómo salvar en su conjunto esas barreras legales para hacer viable el proyecto que bien lo merecería si fuera aceptable. Ya lo he mencionado en otros escritos, el tema no se limita al ámbito de una ley sino a la creación o transformación de un marco completo en nuestra cultura social.

Abordemos el primer tema, la información. A nivel nacional no existe información completa, realista y sistemática sobre los servicios de agua potable y saneamiento. Diversas dependencias e instituciones cuentan con información parcial y obtenida de diferentes fuentes, provenientes de acciones de índole variada y con diferentes objetivos. Me explico un poco. CONAGUA cuenta con información parcial, en su mayor parte producto de un intento de control de sus inversiones de los organismos beneficiados y de extrapolaciones aproximadas, cuyo principal objetivo es determinar el índice de cobertura nacional de servicios instalados, sin importar si funcionan o no. El IMTA y otros organismos y fundaciones reúnen informaciones voluntarias de diferentes organismos para obtener índices de funcionamiento, tarifas, eficiencias, etc. El INEGI, la institución nacional de información, a través de sus diferentes censos periódicos, colecta información de los municipios y organismos operadores, pero no es total ni utilizada formalmente por CONAGUA. Además, y por experiencia personal lo digo, los responsables de los servicios dan información diferente a los diferentes solicitantes de ella, en función de los objetivos y posibilidades de quienes la soliciten.

No existiendo a nivel nacional una institución responsable del tema, nadie tiene la responsabilidad integral de reunir información consolidada y realista de los servicios. Para ninguna autoridad, organismo o institución es obligatorio rendir cuentas auditables sobre los servicios de agua potable y saneamiento a su cargo. Muchos se interesan sobre una multiplicidad de índices, pero pocos se preocupan de que existan datos básicos reales y auditables que darían en verdad sustento a índices para su análisis de la situación.

Por lo tanto, parece necesario e indispensable que rendir cuentas sobre la información de los servicios de agua potable y saneamiento, sea una obligación auditable y sancionable a nivel nacional, que la información consista en datos y no en índices, que cada información tenga un solo responsable y que el proceso sea sistemático. No es fácil y no es de un plazo inmediato, por lo que mientras más se tarde en tomar acciones, más lejos estarán los resultados. En plática con funcionarios de INEGI se comentaba que para que ellos pudieran reunir la información y hacerla pública era necesario declararla de utilidad nacional, ¿Y no lo es?

En INEGI son expertos en información, no en servicios de agua potable y saneamiento. Es necesario que exista la institucionalización del tema. Y esto lleva a la autoridad del agua y su institucionalización y la creación de un verdadero sector del agua. La institucionalización del tema sería lógica en alguna dependencia del sector cuyas funciones se podrán ir constituyendo conforme avancemos en este análisis.

Por longitud cierro esta primera parte. Faltan los temas de regulación y recursos financieros por abordar. He tratado de sistematizar este esfuerzo de conceptualización en un diagrama que expongo todavía en proceso, pero que puede ayudar a situar los párrafos escritos.

Reflexiones sobre comentarios y polémicas

Cuando comencé con esta humilde publicación, definitivamente austera pero maravillosamente libre y mía, publiqué en los comentarios encabezados de cada sección o apartado, lo que pretendía en ellos. Se han publicado artículos de quienes me han parecido que aportaban a los temas. La página, en cada uno de ellos acepta comentarios, pero afortunadamente da la posibilidad de poder decidir si los comentarios se publican, se borran o se consideran spam, esas intromisiones molestas de propuestas absurdas, la mayor parte de ventas.

Deliberadamente evité utilizar cualquier facilidad de tantas páginas sociales que aceptan publicaciones y ofrecen foros de intercambio sin costo, para poder ser totalmente libre porque mi radicalismo en algunos momentos puede no ser del agrado de alguien y porque considero que las polémicas deben ser entre pares y personales sin dar lugar a posibles discusiones sobre comentarios absurdos. En este sentido he aceptado publicar el 99.9 de los comentarios que me llegan sobre el tema específico y alguno lo he contestado, pero desde luego he suprimido los de personas o empresas que me han ofrecido que, si bien mi página es interesante, le falta la ayuda profesional para mejorarla y aumentar mis “ventas” en forma exponencial y extender su difusión. O la venta de medicinas y productos poco mencionables que no son sino spam para aprovechar mi poca penetración y difusión. Todo esto lo he borrado y calificado como spam.

Pero he recibido un comentario que no quiero aceptar porque tendría que contestarlo y, como he mencionado, no quiero entrar en polémicas por este medio, polémicas que solo acepto personales y entre pares. Al fin la página es mía y me toca la última decisión.

En mi artículo más reciente “Un intento más”, deliberadamente, como en otros, elimino nombres y lugares que podrían ser identificables, pero solo por los interesados y por mis amigos y trato en lo posible de no ser ofensivo, en medio de mis posturas que acepto radicales y poco convencionales por mencionar cosas que parecen poco políticas. Por eso transcribo un comentario que me llegó, tachando los nombres que eliminé y al remitente a quien no creo conocer. Sin embargo, agradezco su interés en hacer el comentario. León es un referente y por eso lo dejo.

Comentario a “Un intento más”.- “No existía el desconocimiento de venir a trabajar en un Estado diferente a los que ya se había trabajado, las labores en León, son como una fiesta en el que existe un orden y en el que todo marcha sin tanta complejidad, pero XXXXXXXXX, es una comparativa de ir a una guerra a Irak, hay que tener muchas tablas para tomar las riendas, hay que ser honestos para decir si se tomaron buenas decisiones, en lo económico un pésimo sorteo, un gran fracaso y con una inversión considerable y así varias cosas por el estilo.”

Un halago quizá muy amplio para León, pero que triste es comparar un estado mexicano, sea cualquiera, el propio o no, con la guerra en Irak. Muchos de los empleados que tuve la fortuna de conocer, provenientes de administraciones anteriores, subdirectores, jefes de sección, jefes de brigadas, encargados de áreas subalternas, son honestos, trabajadores y comprometidos con la institución. Ávidos de capacitación y de conocer procedimientos mejores, de manejar información relevante y de hacer propuestas que muy pocas veces fueron oídas, tomadas en cuenta o informados de las decisiones reservadas a la élite que había administrado el organismo falto totalmente de una cultura institucional. Y eso requiere de tiempo para crearse.

Critica como un gran fracaso económico el sorteo de un carro y lo califica como una inversión considerable. Creo que los organismos que han adoptado esta estrategia para premiar el buen pago y evitar hacer cancelación de adeudos, es decir, no caer en la postura fácil de premiar con cancelaciones la morosidad, sino incentivar a los usuarios puntuales, nunca lo han abordado como una forma de hacer un negocio económico paralelo al del servicio. En principio como tal, sería una forma absurda de allegarse recursos e ilegal desde el punto de vista de sus objetivos.

¿honestos para decir si se tomaron buenas decisiones? Claro que no se tomaron buenas decisiones, en un Consejo de Gobierno en el que el estado buscó tener mayoría, el municipio se plegó y en las que había una pobre representación ciudadana que, además de poco informada, era presionada hacia una visión deformada de la realidad.

No, definitivamente no tiene lugar una polémica estéril desde su planteamiento. Comentarios así, me tomo la libertad de desecharlos por mediocres e interesados y lo escrito en estas líneas son una adición al reciente artículo.

Y no, no ignoro algunos comentarios, solo ejerzo mi derecho sobre esta publicación.

Estrategia Nacional del Agua

Planteamiento de un Programa para su realización e implementación

En abril de 2015, considerando que era parte importante de lo que debíamos hacer, elaboramos una propuesta para desarrollar una estrategia nacional del agua, tomando en cuenta que habíamos publicado el Programa Nacional Hídrico en consonancia con el Plan Nacional de Desarrollo, cumpliendo con la Ley, pero considerando que no estábamos satisfechos del mismo y que se había elaborado cuando teníamos muy poco tiempo en la administración y sin haber realizado los estudios para contar con información precisa y confiable, además de considerarlo un programa mutilado, sin fechas de compromiso ni presupuestos, condiciones impuestas por la propia administración.

Una estrategia de mediano y largo plazo, semejante a la Estrategia Nacional de Energía, podría ser la base necesaria para el traslape con las siguientes administraciones y servir de base para que los siguientes Programas sexenales, tuvieran una base sólida al realizarse y los requerimientos mínimos de planeación fueran cumplidos. Desafortunadamente, aunque iniciamos el proceso conceptualmente, éste quedó trunco por las modificaciones administrativas de CONAGUA.

A continuación se plantea, con las modificaciones pertinentes, la posible realización de una estrategia nacional, que podría llevarse a cabo con el calendario propuesto.

Actualmente, no existe un instrumento de largo plazo que establezca las orientaciones que conduzcan al sector hídrico mexicano en el mediano y largo plazos y que señale las prioridades nacionales,  las medidas necesarias para atenderlas, la ruta a seguir y los plazos de ejecución. Por ello, es crucial formular una Estrategia Nacional del Agua (ENA) que establezca la visión del destino del sector hídrico nacional con un plazo de 15 años al menos y con revisiones cada dos años, cuando deberían someterse al Congreso para su conocimiento.

La ENA deberá ser un instrumento de planificación integral, concatenado con la planeación hídrica, resultado de una visión derivada de un proceso de consenso, con la participación de los principales actores del sector quienes debieran participar bajo la convocatoria de un Consejo Nacional del Agua y de su correspondiente Foro Consultivo.

La ENA deberá ser un documento con legitimidad, autenticidad y rigor técnico.

Deberá contener los conceptos, orientaciones y perspectivas en materia hídrica, se orientará a avanzar en resolver los grandes problemas estratégicos sobre los cuales es indispensable actuar desde ahora y por largo tiempo, con el propósito de contribuir a mejorar la calidad de vida de los mexicanos, al crecimiento económico y al desarrollo sustentable.

La ENA deberá orientarse a fortalecer la gestión integrada de los recursos hídricos, que incluye la administración, regulación, control y protección del dominio público hídrico, para satisfacer las necesidades naturales y de la población con el apoyo de las dependencias, entidades, agencias e institutos involucrados de los tres órdenes de gobierno.

La Ley General de Aguas, pendiente todavía de elaboración, deberá contener en su redacción, la obligatoriedad de publicar periódicamente, dos años parecería lógico, la actualización de la ENA.

La ENA brindaría certidumbre a usuarios, entidades gubernamentales, inversionistas, legisladores, científicos y académicos sobre el curso que seguirá el sector agua en el mediano y largo plazos.

Para lograr lo anterior, es requisito fundamental contar con el apoyo y compromiso del nivel de autoridad más alto de Conagua para conducir este proceso  en el plano más elevado en el Gobierno de la República y conseguir la fuerza política a nivel nacional que permita la implementación sistemática de la ENA.

CONAGUA, como autoridad actual del sector, debería ser la encargada de establecer la táctica y acciones para lograr la participación comprometida de los gobiernos estatales y de la sociedad.

La constitución de la ENA desde su principio requiere la participación de cuatro equipos fundamentales:

  1. Equipo de Conagua: Personal de todas las subdirecciones y coordinaciones generales.
  2. IMTA: Coordinadores del IMTA en los temas estratégicos que contendrá la ENA
  3. Grupo especializado de consultores externos: Deberán seleccionarse para fortalecer al equipo actual de Conagua y enriquecer la ENA.
  4. Consejo Nacional del Agua, para los aspectos institucionales, políticos, sociales, institucionales y jurídicos, y su correspondiente Foro Consultivo que apoyará en los aspectos técnicos.

Consejo Nacional del Agua: Composición sugerida de acuerdo con la administración actual.

  • Titulares de: SEMARNAT, CONAGUA, SEDATU, SEDESOL, SENER, SAGARPA, SHCP, SE, Comisión de Asuntos Hidráulicos de la Cámara de Diputados, entre los más destacados.
  • El Consejo deberá contar con representatividad de grupos de usuarios, de la sociedad, del sector privado y de la academia.
  • Se estima que en su constitución tenga un presidente (el Secretario de SEMARNAT, un secretario general (el Director General de CONAGUA) y doce vocales.
  • Podrán intervenir invitados con voz (sin voto)

Por su parte, el Foro Consultivo: Composiciónsugerida de acuerdo con la administración actual.

  • IMTA, CFE, Instituto de Ingeniería de la UNAM, Instituto de Investigaciones Avanzadas del IPN, ANUR, ANEAS, AMH,CICM, Colmex, Consejos de Cuenca, entre los más relevantes.

Deberán realizarse reuniones y foros con especialista para conocer y debatir las ideas y propuestas de los principales actores en el sector hídrico y establecer una visión compartida sobre las tareas nacionales necesarias sobre los siguientes temas:

  • i) Gestión del Agua como recurso,
  • ii) seguridad hídrica incluyendo satisfacción de necesidades, atención de brechas, inundaciones y sequías,
  • iii) gobernanza del agua,
  • iv) Agua potable, alcantarillado y saneamiento,
  • v) Energía,
  • vi) medio ambiente y sustentabilidad,
  • vii) Agricultura,
  • viii) Industria,
  • viii) Financiamiento del sector hídrico;
  • ix) desarrollo científico y tecnológico;
  • x) mejoramiento de cuadros científicos y técnicos, aprovechamiento de jóvenes talentos y expertos;
  • xi) arreglos institucionales para modernizar el sector a nivel del Gobierno de la República, de los Estados y Municipios

Las Reuniones y foros deberán ser al menos:

  • Reuniones: al menos 11 reuniones con especialistas (una por cada tema) con la participación en cada caso de 10 especialistas como máximo.
  • Foros: 8 foros para incorporar el pensamiento y propuestas de 2 o 3 especialistas en cada uno de los temas arriba señalados.
  • Las reuniones y foros se realizarían en la ciudad de México de agosto a noviembre: una reunión y un foro semanalmente. 

Si el proyecto de la ENA pudiera  y quisiera llevarse a cabo, podría hacerse a través del siguiente calendario:

Suponiendo una fecha de arranque posible, de la primera semana de mayo a la tercera semana de junio, podría llevarse a cabo la etapa de Preparativos, con las siguientes actividades:

# Actividades
1 Elaborar material
2 Definir metodología para reuniones y foros, participantes y equipo de trabajo
3 Definición de funciones e integrantes del Consejo Nacional del Agua y Foro Consultivo
4 Diseñar arranque formal de la ENA
5 Reunión Dirección General con Subdirecciones y Coordinaciones Generales para informar del arranque, formulación e implantación de la ENA

Entre la segunda semana de julio a la primera semana de junio del año siguiente, se llevaría a cabo la etapa de formulación de la ENA, a través de las siguientes actividades:

# Actividades
1 Arranque formal de la formulación ENA e instalación y primera sesión Consejo Nacional del Agua
2 Reuniones y foros con especialistas
3 Análisis y procesamiento de información resultado de las reuniones y foros
4 Análisis y procesamiento de información técnica existente
5 Integración de la 1ª versión ENA
6 Segunda sesión Consejo Nacional del Agua
7 Cabildeo y aprobación de la 1ª versión de la ENA
8 Integración versión final de la ENA
9 Presentación oficial de la ENA

A partir del segundo semestre, una vez presentada legalmente la ENA, podrá instrumentarse su implantación, para hacerla vigente a partir de la planeación del año siguiente. Durante esta etapa de implantación, se llevarían a cabo las siguientees actividades:

# Actividades
1 Identificar acciones específicas
2 Despliegue de acciones identificadas
3 Control y seguimiento

Dar certeza técnica y jurídica al tema del agua en México, es una necesidad básica para avanzar en otros temas de la agenda nacional, el agua es con mucho el sustento de todas las actividades sociales, económicas y de desarrollo del país y debe prestársele la importancia y atención, antes de que se convierta en el factor que cuestione el desarrollo nacional.

En la elaboración de esta propuesta originalmente la desarrollamos con la participación del Ing. Eduardo Mestre Rodríguez en su calidad de asesor, en ese momento de la Subdirección de Planeación en Conagua.

Lic. José Antonio Lugo Alvarez

Nuestra primera aportación viene de un buen amigo y excelente abogado que ha estudiado la materia desde su punto de vista. El artículo es largo, pero vale la pena leerlo. Va su semblanza.

José  Antonio  Lugo  Álvarez  es  egresado  de  la  Universidad  Autónoma  de  Querétaro,  donde  obtuvo  el  grado  de  Licenciado en Derecho,  obteniendo  testimonio  de  alto  rendimiento,  expedido  por  el  Centro  Nacional  de  Evaluación  para  la  Educación Superior.  Se  ha  desempeñado  en  distintos  puestos  de  la  Administración  Pública  Municipal,  Estatal  y  Federal,  como Asesor  Jurídico,  Secretario  Técnico  del  H.  Ayuntamiento  de  San  Juan  del  Río,  Qro.,  así  como  Contralor  de  la  Junta  de Agua Potable  y  Alcantarillado  Municipal;  Asesor  Jurídico  y  Contralor  Municipal  del  Municipio de Tequisquiapan,  Qro.;  Asesor  y  Jefe  de Departamento  de  la  Secretaría  de  Finanzas  y  la  Secretaría  de  Gobierno  del  Poder  Ejecutivo  del  Estado  de  Querétaro; Subgerente  de  Estudios  y  Proyectos  del  Agua,  Director  General  Adjunto  de  Políticas  Públicas  y  Marco  Legal,  en  la Subdirección  General  de  Planeación  de  la  Comisión  Nacional  del  Agua;  Coordinador  de  la  Escuela  del  Agua  y Regulación,  Director  de  Área  de  Control  y  Seguimiento  a  Organismos  Operadores  y  Jefe  de  Proyecto  de  Agua  Potable, todos  los  últimos  mencionados  en  la  Subdirección  General  de  Agua  Potable,  Drenaje  y  Saneamiento  de  la  misma Comisión,  así  como  profesor  de  las  materias  de  Filosofía  del  Derecho,  Teoría  del  Estado,  Derecho  Bancario  e  Historia del  Derecho  Mexicano  en  diferentes  universidades.

Sus  actividades  en  las  áreas  mencionadas  le  han  permitido  ser  conferencista  en  distintos  foros,  en  Dependencias  y Gobiernos  Estatales  y  Municipales,  colaborando  en  distintos  proyectos  al  interior  de  Gobierno  Federal,  así  como interacciones  con  instancias  de  carácter  Internacional.

Servicios de agua 24 horas, 7 días a la semana

Desde hace un tiempo, cada vez estoy más convencido de que, un buen servicio de agua potable tiene que ser de 24 horas, los siete días de la semana. No hay alternativa, cualquier otra cosa no es un buen servicio. Y no se trata solamente del prurito de ser perfeccionista. El análisis del tema lleva a que plantearlo como un objetivo serio, deriva en ser el eje de toda la operación del sistema, hasta impactar en la cultura urbana, social y arquitectónica de la población.

Aunque se habla mucho sobre el tema y las cosas que puedo decir en el presente escrito, no son más que estricta lógica y resultado del sentido común, me gustaría extenderme sobre este punto, e ir profundizando sobre él, hasta las consecuencias o resultados que podamos encontrar.

Desde el punto de vista puramente técnico, en varias presentaciones o pláticas a las que me han invitado como ponente o comentarista, he mencionado que prácticamente toda la tubería utilizada en los sistemas de agua potable del país, es hermética de adentro para afuera cuando está cargada de agua y existe presión interior, pero no lo es cuando la tubería se vacía, genera una presión inversa que hace que las juntas de los tubos trabajen en sentido contrario y permitan la entrada de cualquier líquido del exterior. Y esto no es un secreto ni mucho menos, es un conocimiento general. Inclusive en los casos de usarse tubería soldada, que pudiera resultar hermética incluso de afuera para dentro, al crearse el vacío en las tuberías cuando se suspende el servicio, es evidente que el aire tiene que entrar a las tuberías y que lo hará a través de cualquier fisura o de las propias tomas domiciliarias, incluyendo las piezas especiales de los cuadros de conexión domiciliaria que no guardan la misma hermeticidad. Más aún, en el caso de las tuberías herméticas el vacío crea un esfuerzo de compresión sobre la pared de las tuberías con el efecto del que hablaremos después.

Podríamos decir entonces que la falta de un servicio continuo, aunque fuera diario tandeado por horas, resulta en la prácticamente imposibilidad de garantizar la calidad del agua que se está entregando a la población. El tandeo, o sea el servicio prestado por horas o por tandas, a sectores diferentes de la población, no siempre resulta en un proceso regular, lo que determina la necesidad de los domicilios de contar con almacenamientos propios de agua que cumplan el efecto regulador del servicio. Conagua realizó en 2014 y en 2017, encuestas sobre la opinión del servicio de agua potable en todo el país a través del INEGI, con instrumentos diseñados por el Instituto Nacional de Ingeniería, Uno de los resultados obtenidos fue que en el lapso transcurrido aumentó el número de viviendas con depósitos propios de agua e incluso aumentó el número de viviendas con más de un depósito propio de agua, esto es tener cisterna además de los tinacos en las casas. Cisternas y tinacos contribuyen a cuestionar la calidad del agua que se utiliza en las viviendas.

El resultado solamente de este punto revisado, ha llevado a que México sea una de los países con mayor consumo de agua embotellada, generando una carga económica sobre la poblaciónque no confía en los servicios públicos de agua potable. Las encuestas citadas, arrojaron también resultados que establecen que la población gasta por familia más por el agua embotellada que consume, que por el servicio de agua potable, aun cuando la cantidad que reciben es desproporcionadamente mayor y es indispensable para todos los usos domiciliarios. Pero no confían en la calidad del agua suministrada.

Es verdad que diversos organismos en el país han trabajado duramente en la desinfección del agua potable, pero tinacos, cisternas y tandeo cuestionan la calidad resultante. A lo anterior podemos agregar que cuando se ha presentado el riesgo de algún tipo de enfermedad, en la que el agua es conducto, el cólera por ejemplo, la primera advertencia de las autoridades sanitarias es que no se beba el agua directamente de la llave, sino que se someta a algún tipo de desinfección o se hierva.

Podríamos concluir que las autoridades sanitarias, responsables de supervisar la calidad del agua que producen los organismos operadores, son perfectamente conscientes de que no se está entregando, ni se está consumiendo agua potable en la mayor parte de la ciudades del país. Mientras no se presenta ningún tipo de emergencia, se ha mantenido una pasividad que podríamos calificar de criminal, sobre la permisividad de las autoridades sanitarias en todos los niveles, quienes actúan solo ante una emergencia. Sin mencionar cuando, el mal servicio o la falta de él, obliga a cientos ¿miles? de colonias marginadas, al consumo de agua transportada en carros cisternas (pipas) cuya procedencia y manejo todos ignoran.

Esta es una sola rama a la que nos lleva la falta de servicio continuo 24 horas de cada día. Pero hay más por revisar.

Decíamos párrafos arriba, que cuando la tubería se vacía, se genera una presion externa, sea por el vacío o por el propio terreno ante la falta del soporte interno de la presión del agua. La frecuencia de estos cambios de presión, genera un proceso de tensión y compresión sobre las paredes de las tuberías, que definitivamente inciden en su vida útil. Imaginen cualquier material sujeto a un doblez repetido, termina necesariamente rompiéndose, sea alambre de acero, plástico o lo que sea. Este es el proceso al que sometemos a las tuberías ante cambios frecuentes de presión interna o externa. Está documentado el caso de tuberías en sistemas de Dinamarca que tienen una vida de trabajo de más de 100 años y se encuentran en perfectas condiciones. No son mágicas, trabajan en condiciones de presiones permanentes y estables. El objetivo de sus sistemas de operación es trabajar a presión constante.

¿Se puede hacer esto? Si se puede ¿Es fácil hacerlo? Si, si se sabe que hacer y se tiene la voluntad de hacerlo.¿Es rápido? No, es un proceso largo y que exige mantener el objetivo constantemente enfocado.

En redes en poblaciones mayores a unas pocas calles, es necesario tener la red sectorizada y monitoreada permanentemente para controlar la presión, para lo que se debe contar con los instrumentos adecuados. Pero no es solo dividir la red en sectores, se requiere de una red primaria que permita diversos accesos a la regulación de los sectores, sobre todo si se tienen fuentes que abastecen el agua desde diferentes puntos de la población.

¿Es caro?Habría que analizar que es caro o cuales son los costos reales. ¿Cuánto hay invertido en tinacos, cisternas y bombas para subir el agua? ¿Cuánto se gasta en energía y cuánto se gasta en agua embotellada? ¿Cuánto se gasta en salud? ¿Cuánto se invierte una y otra vez en sustitución de tuberías prematuramente dañadas y reparación de fugas?

Trabajamos tres años para dar servicio contínuo. Cuando teníamos servicio 24 horas en el 90% de la ciudad, le propuse al presidente del Consejo de Administración, quien construía fraccionamientos, que dejara de poner tinacos y construir cisternas.

-¿Estás loco? ¿Quién crees que va a comprar mis casas?-

Ni él confiaba. Es triste, pero es parte ya de una cultura nacional, social, urbana y arquitectónica, decía al principio. El panorama de tinacos negros. La desconfianza social y la negativa a pagar por un buen servicio. Comprar agua de garrafón o embotellada. Política asistencial para reparar fugas anualmente y para cambiar tuberías prematuramente falladas, porque es muy caro invertir en sectorizar y promover un verdadero cambio en la cultura del manejo del agua urbana.

El servicio 24×7 y la sectorización disminuyen costos por la vida útil de tuberías y equipos, mejoran la micromedición, mejoran el control de fugas, aumentan la facturación medida y el buen servicio disminuirá costos sociales (energía, tinacos, equipos, cisternas y agua embotellada), incrementará la confianza y podrá realmente cobrarse el servicio.

Es de largo plazo y sería más fácil con Regulación de los Servicios. No son procesos aislados.

No hay alternativa si se quiere un buen servicio.

Agua y vivienda sostenible

Hará algo más de tres años Ramiro Aurín, amigo, ingeniero y director de una publicación española sobre agua y su uso sostenible, me pedía referencias para desarrollar un evento sobre la mujer y el agua en México. Yo, al hilo de la conversación, y sin que la relación pareciera evidente, lo puse en contacto con el proyecto Agua y Vivienda Sostenibles, que la ong que hoy se conoce como Fundación Latinoamericana para Agua y Vivienda Sostenibles estaba desarrollando en el estado de Querétaro.

Escribí este artículo empujado por él, pero también por el convencimiento de la importancia  que para millones de personas podría tener la extensión y difusión de un trabajo como este. Permítanme por todo ello que empiece con unas palabras del propio Ramiro Aurin que comparto  con él :

  “Con los años nada me emociona más que la voluntad sincera de cooperación, y nada me desazona más que los sofisticados manuales de malas intenciones.” 

Agua y  Vivienda Sostenibles, es un proyecto que me ha permitido atestiguar cómo puede cambiarse la vida de familias completas en términos de salud, económicos y educación entre un núcleo de población indígena de México. 

Agua y Vivienda Sostenibles, fue propuesto por iniciativa de Ramiro y a través de él por el Consejo Mundial de Ingenieros Civiles y por Interagbar para el Premio de Mejores Prácticas de ONU-Agua, El agua, fuente de vida y para describirlo fundamentalmente voy a utilizar la información preparada por los autores del proyecto y el propio Ramiro, y en la que modestamente también colaboré.

Agua y Vivienda Sostenibles es un programa desarrollado por la Fundación Latinoamericana para Agua y Vivienda Sostenibles una ONG formada por tres personas que desde hace 15 años se dedica a este tipo de promoción social, en nueve municipios del estado de Querétaro en México.  Municipios como Amealco, Jalpan, Arroyo Seco, Landa de Matamoros, Peñamiller, Cadereyta, San Joaquín, Ezequiel Montes, que tienen condiciones muy diferentes desde el punto de vista geográfico y de su paisaje que va desde el semi desierto árido y frío de la altiplanicie mexicana, hasta el desierto cálido, árido y sofocante, pasando por cumbres con pinales y con densas y húmedas nieblas en forma permanente.

En la realización del proyecto han participado y apoyado particulares y dependencias diversas como la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Programa de Rescate Lerma-Chapala, la Secretaría de Desarrollo Social y la Comisión para los Pueblos Indígenas, así como dependencias del Gobierno Estatal, la Universidad Autónoma de Querétaro y con ellas muchas personas que han dado su esfuerzo, pero como eje conductor ha estado la ONG, Fundación Latinoamericana para Agua y Vivienda Sostenibles con el Lic. Manuel Pérez Cascajares y el Ing. Abraham Ramos Alvarado.

La descripción del proyecto en cuanto a infraestructura es simple: con un costo aproximado de 9,000 dólares por vivienda, incluye la construcción, instalación, seguimiento y mejora de:

  • Sanitario ecológico seco
  • Cisterna para captación pluvial
  • Bio filtro para aguas residuales grises
  • Calentador solar
  • Fogón ahorrador
  • Estufa solar
  • Huerto y producción de semillas

Incluyendo todo un proceso de sensibilización y capacitación para madres y padres de familia y la mano de obra que aportan las familias en general, que puede representar hasta 3,500 dólares, aplicados en la autoconstrucción e instalación de la infraestructura mencionada.

Los objetivos primarios del programa son elevar las condiciones de salud, mediante mejorar las condiciones de salubridad y alimentación, así como la calidad del agua y su uso más eficiente.

El Programa y los esfuerzos de sensibilización, aumentan la conciencia de la comunidad sobre el uso adecuado del agua y el saneamiento en la vida diaria, mediante el aumento de la comprensión de la comunidad sobre la situación del agua, las causas de esa situación, su relación con la seguridad alimentaria y la conciencia sobre el saneamiento ambiental.

Teniendo como eje rector la cultura del agua, estos conceptos se trasladan a la práctica en la vivienda, con repercusiones en la educación de todo el núcleo familiar y se aplica tanto en la parcela como en las unidades habitacionales.  El objetivo conceptual es la de promover un salto cualitativo en las condiciones de habitabilidad y sostenibilidad de las viviendas familiares en núcleos rurales de estructura dispersa, y población indígena y/o mestiza, con nula o muy deficiente conexión a redes de saneamiento y abastecimiento de agua y energía, en las que las familias deben ser los actores principales, y simultáneamente, que la sensibilización desarrollada funcione como mancha de aceite para la difusión del proyecto, generando una estirpe de mujeres que lideren el  cambio.

Los medios implementados para este objetivo han sido:

  1. Creación de sanitarios ecológicos secos, donde antes se defecaba al aire libre, o con descarga en los terrenos aledaños a la casa.  El producto de estos sanitarios es un compost de muy buena calidad.
  2. Captación y almacenamiento de agua de lluvia, que permite disponer de agua potable a  la familia.
  3. Depuración de las aguas grises mediante filtro verde, y posterior aprovechamiento para riego de huerto y jardín.
  4. Creación de huertos a partir del compost, no solo de los sanitarios, sino fundamentalmente de restos vegetales y el agua producidos, lo que supone una importante producción alimentaria, llegándose en ocasiones a producir excedentes para su venta o trueque.
  5. Calentador solar de agua, que les permite disponer de agua caliente sanitaria, que en ocasiones no existía, o en el mejor de los casos, se conseguía utilizando leña como combustible.
  6. Sustitución de hornos abiertos por hornos cerámicos cerrados, con ahorros de hasta el 70% de leña.
  7. Utilización de ollas solares, que ahorran leña y tiempo de atención por parte de las madres.  Son portátiles, y permiten cocinar en el campo durante el laboreo.
  8. En ocasiones también la instalación de sistemas solares de iluminación interior.
  9. Creación de un deshidratador solar para mejor conservar los excedentes del huerto.

Con este conjunto de actuaciones se consiguen incrementos de la renta familiar de hasta el 50%.

Los resultados cuantitativos y cualitativos se palpan en la cotidianidad; la comunidad de Chitejé del Garabato en Amealco Querétaro, México, donde existe el núcleo del proyecto, población que reporta el mayor índice de suicidios y violaciones intrafamiliares en el estado, en tanto que  las familias involucradas en el modelo no reportan ningún caso al respecto, la familia convive entre sí desde la autoconstrucción de la vivienda, las madres se convierten en el motor del modelo logrando un cambio en la percepción y consideración de la figura materna, y femenina en general, por parte de los hijos.  Los padres interactúan con respeto al convertirse la madre en proveedora.  La educación en la sostenibilidad desde el núcleo familiar les genera una identidad que los mantiene al margen de las adicciones y conductas criminales, al darse cuenta que su trabajo en casa les involucra como proveedores de la misma, se vuelven fundamentales para mantener y mejorar la infraestructura de la vivienda sostenible.  Las enfermedades asociadas a la mala alimentación y a  la falta de salubridad e higiene desaparecen, y así lo indica la drástica reducción de las visitas al médico de las familias involucradas en el proyecto.

Hitos

  1. Campaña de sensibilización para convencer a las familias que entren a las iniciativas.
  2. Construcción/Autoconstrucción: La mano de obra es la propia familiar, elemento fundamental en la identificación con la iniciativa.
  3. Capacitación en explotación e integración en su vida de la nueva infraestructura.
  4. Puesta en marcha de la infraestructura.
  5. Momento en que a través de la autosuficiencia la familia es capaz de evolucionar el proyecto, generando nuevas rentas.

Hasta aquí la descripción del proyecto, hecha por quienes lo propusieron para el Premio de Mejores Prácticas de ONU-Agua.  Al estar leyéndola, como persona acostumbrada a leer libros y a gozar de las imágenes que mi imaginación pone a los textos, me di cuenta que su lectura no traía automáticamente a mi imaginación esa visión que desarrollamos los lectores por detrás de la letra escrita y que nos permite gozar un libro o un artículo,  ni mucho menos imaginaba la realidad de lo que había vivido en el campo, atestiguando los resultados del proyecto y que fueron los que me llevaron a hablar sobre él, no sólo con Ramiro sino con muchas personas con quienes he podido  compartir la visión del cambio vital y cultural de las familias involucradas.

Lo anterior es lo que me llevó a escribir, consciente probablemente de que carezco de la habilidad necesaria, pero con el deseo de reflejar en parte, la realidad de la vivencia personal e incorporar las palabras de varios de los protagonistas al hablar del proyecto, palabras que he intentado conservar como las he oído, con el particular acento y construcción que deja al español, una lengua indígena como su Otomí materno.  Por otra parte, deseo hacer llegar a los posibles lectores, no sólo las palabras de los participantes, sino tratar de que encuentren en ellas la emoción ante un proceso vivo que altera para siempre el entorno de familias, que de vivir en condiciones físicas y culturales en las que la salud, el desarrollo y la dignidad están seriamente comprometidos, convertirse en verdaderos dueños de su futuro y de su despertar a una cultura diferente, más plena y más satisfactoria.

El Paisaje

Amealco, Municipio en el que se sitúa el área del proyecto, está situado en la altiplanicie mexicana por arriba de los 2,500 mts. Y hasta los 3,500 sobre el nivel del mar, es una serie de lomeríos en los que existieron bosques y que la deforestación ha convertido en áridos pastizales amarillos.

Chitejé de Garabato, una población indígena, cuyo centro urbano está formado por unas cuantas calles y que se extiende en una serie de caminos y veredas en los que la población se asienta en viviendas separadas entre sí 500 mts. O más, que difícilmente podríamos llamar un pueblo a pesar de su número de habitantes, es descrito por el Maestro de la Escuela Secundaria como sigue:

“Mi nombre es Jesús Camargo Hernández, trabajo en la Escuela Secundaria ubicada en la comunidad de Chitejé de Garabato, es una comunidad de carácter indígena, con aproximadamente 2,700 habitantes.  Siendo una comunidad tan pequeña, tenemos una gran cantidad de problemas de carácter social dentro de los cuales podemos mencionar alcoholismo, drogadicción, violencia y uno que en lo que particular, causa cierto temor de poderlo hablar de manera amplia, no de mi parte, sino de parte de los habitantes de la comunidad, que es el abuso sexual, el abuso sexual se ha convertido en un problema que a la postre lleva a los jóvenes a la toma de otro tipo de decisiones como es la tendencia hacia lo que es el suicidio, hacia lo que es la drogadicción, el alcoholismo, la violencia.  Nosotros como escuela, como institución nos agarramos de cualquier programa que se nos presente y que nos ofrezca y que le pueda dar a los jóvenes la oportunidad de salir de donde están.”

Pasamos por el centro urbano del pueblo y vamos rumbo a casa de Sofía. Circulamos entre las colinas y nos detenemos hasta donde el sendero pedregoso permite llegar al vehículo, nos bajamos a caminar por senderos formados por el paso de la gente y el escurrimiento de las aguas torrenciales en la época de lluvia, hasta llegar de repente a un núcleo arbolado en el que el verde contrasta con el pasto amarillento y se presenta como un pequeño oasis.  Una pequeña reja se abre a nuestro paso y enteramos a una zona que nos parece exuberante en contraste con su entorno.  Una casa típica de la región se presenta ante nosotros y entre la verdura se distinguen diferentes instalaciones.

A nuestro encuentro sale una pequeña mujer de piel morena, ojos inteligentes  y una grata sonrisa a darnos la bienvenida.  Ella es Sofía, la dueña de la casa y quien lidera el proceso desencadenado por el proyecto Agua  y Vivienda sostenibles.

Sentados a la sombra refrescante de un grupo tupido de árboles y arbustos floreados, Sofía nos muestra algunas instalaciones, y de aquí en adelante, cedo la palabra a las descripciones y comentarios de Sofía y su familia:

Sofía cuenta :

Pues allí está el techo donde captamos el agua de lluvia, es de ferrocemento, igual que la cisterna donde la guardamos, el lavadero donde la utilizamos para todo el aseo personal. El biofiltro en primera instancia, el segundo y el tercero que es la jardinera, luego la pila donde ya acumulamos el agua y por último tenemos lo que es el paisaje del jardín. Para cuidar nuestra agua tenemos un sanitario seco, un sanitario que no utilizamos agua, sólo tierra, pues nuestro sanitario tiene detrás unas compuertas, porque aquí lo que se le aplica es tierra, esto pues nos sirve muchísimo, porque no utilizamos agua sino que él nos da composta y esa composta nos sirve para mejorar también la calidad de suelo que tenemos.  Aquí hemos sembrado lechugas, zanahorias, betabel, en general todo lo que es la hortaliza, desde lo que es rama y lo que es bulbo, ha sido un beneficio muy grande porque nuestros hijos consumen de todo. 

Para ahorrar el agua es muy importante saber cómo trabajarla.  Dentro de esto también aprendimos a tener nuestras plantas medicinales para mejorar también nuestra salud, para el control biológico de la plaga y tenemos lo que es la composta verde, esa es la preparación, follaje verde y seco y dentro de él tierra y lo que tenemos acá es lo que ya es el abono orgánico.  También tenemos la preparación de cómo sembrar. 

Nos muestra pequeñas cajas de cartón, residuos de cajas de refrescos, que utiliza para llenar de tierra y usar como semilleros de las plantas.  

La siembra no se hace directa por el ahorro de agua que se hace, si sembramos directamente utilizamos mucha agua, porque la semilla es muy pequeña lo que hacemos es hacer cajones muy pequeños, en ellos los tenemos como cuneros y después los traspasamos.  Eso lo utilizamos nada más en lo que es pequeño y después los pasamos igual siguiendo ahorrando agua utilizando pequeñas cajitas.  

En el interior de una de las habitaciones nos muestra:

Pues aquí también lo que tenemos es nuestro fogón ahorrador, para nosotros ha sido muy bueno, porque en parte en salud y economía, en salud ya no inhalamos humo, en economía, es muy poca la leña que utilizamos, es de los follajes que sacamos, de lo que se colecta de los árboles, anteriormente comprábamos lo que era la leña, la leña la comprábamos en una cuenca alta que es el cerro pero también aprendimos que talar más árboles estábamos afectando nuestro medio ambiente, entonces ahora lo que hacemos es plantar nuestros propios árboles y tomar de eso, ya no tenemos que comprar y aparte de esto pues también lo que nos deja de ceniza lo usamos también para nuestra composta y pues todo esto también mejora nuestra calidad de medio ambiente.

Saliendo, señala orgullosa arriba de otra construcción: 

El calentador solar es otro gran beneficio porque ya no compramos gas, porque el gas ahorita está muy elevado día con día y si, pues ya no nos preocupamos tanto por eso porque pues aprovecha el sol y hoy es un gran apoyo, un gran apoyo porque tenemos agua a todas horas calientísima.  Me puedo bañar cuando quiera y en cambio antes teníamos que calentar agua y pues tardaba muy poco cuando estaba caliente, pero ahora ya tenemos agua y nos podemos bañar cuando queramos.

Para nosotros el agua es muy sagrada y al cuidar el agua, como le comentaba,  hemos logrado tener 500 árboles cuando no teníamos más que uno.  Los árboles nos dan una mejor vida, un mejor oxígeno y esto también para el cuidado de nuestro medio ambiente.  Pues es esto lo que hace un momento les comentaba, que es un círculo de vida de todo lo que vimos anteriormente.  Al final de todo, es el cuidado de nuestra agua.  Si no tuviésemos ahorita lo que vimos en captación de agua, pues no tuviera yo este jardín que es muy acogedor, toda nuestra familia que llega, llega gustosamente, se queda aquí en el pastito.  Yo, la verdad nunca soñé poder lograr esto.  Empezamos a trabajar algo fuertesón y  pues lo logramos ahora estamos contentos ahora estamos felices y cuando llegan y nos dicen que les gusta estar, pues para mí es, se cierra mi círculo de vida que les digo.  Pues la verdad, como yo soy feliz mi familia es feliz y los que me visitan son felices.  A mí me gusta que hay más familias que necesitan vivir esto, que necesitan tener un lugar acogedor para  que nos una a la mejor integración familiar.

Su hija adolescente nos platica:

Me llamo Perla Iveth y tengo 16 años, en lo particular a mí me ha servido este proyecto porque he aprendido a valorar a mi familia y sobre todo a mi mamá y gracias a este proyecto hemos estado siempre juntos en las buenas y en las malas y gracias también a esto hemos aprendido a tener una mejor salud y a comer más y mejor, a balancear nuestros alimentos, también esto me ha motivado a seguir adelante para ayudar a mi familia.

Mi mamá y mi papá antes peleaban mucho, no sé probablemente por interés, por el dinero, tal vez porque no había nada de comer y ahora que tenemos el huerto, no hace falta nada de comida, como  del huerto, frutas y verduras que vayamos sacando las podemos ir vendiendo y sacar recursos para comprar cosas según los gastos necesarios.

Que todos tienen deberes aquí no importa que si eres hombre o eres mujer, aquí todos vamos a cocinar, todos vamos a trabajar el suelo y en general pues todos vamos a  tener una corresponsabilidad.

Sofía sonríe ante las palabras de su hija y sigue:

Como cabeza de familia, las mamás es nuestro deber involucrar a nuestros hijos, motivarlos y enseñarles de que se trata un proyecto, un proyecto es lo que tenemos, un proyecto de vida es en general todo.  Empecé, ahora ya con visitas fue muy bueno, empecé a ver que todo lo que yo estaba haciendo a la gente le gustaba y lo empezaba a trabajar, pues ya no había nada que me detenía y necesitaba aprender más y más.  Empecé a buscar libros que me dieran más información y buscar pues más allá de eso, me invitan a un foro, me invitan a dar pláticas a unas señoras a donde vaya, pues yo soy feliz en ir.  Ya no soy esa persona sumisa que estaba aquí en casa y empecé a involucrar a mis hijos, decirles si ustedes tienen que poder, si yo dejo hijos, dejo esposo, en un momento pues dejo todo.

La relación entre nuestra familia es que antes no nos comunicábamos lo suficiente para contar nuestros problemas que teníamos.   Ahora así  en el huerto estamos felices y contando todo lo que nos ha pasado y algunos problemas que tenemos para solucionarlos en familia.

Porque todo el tiempo hemos estado juntos y sea lo que sea, aquí en la casa tiene que ser en equipo que es la familia, yo creo que es la base más importante, que yo cuento con el apoyo de ella y ella cuenta con el mío, entonces yo creo que jalamos parejos.

Y que así como que si decimos vamos a hacer, no se, vamos a sembrar la hortaliza, todos vamos a estar allí en la hortaliza, siempre, siempre somos así para todo.  Si todos vamos a trabajar, todos trabajamos y si todos vamos a pasear pues todos paseamos. ¡Es que nos encanta mucho pasear!—

—¿Y cómo era antes de todo esto Sofía?  ¿Cómo era su vida?  —le pregunto ya sentados en su modesto comedor.

No era sociable, mi entorno nada más era cuidar a mis hijos. Tenía mi hija, tenía un año 8 meses, le llevaba a educación inicial y estamos aproximadamente a 40 minutos para llegar a la escuela, era una niña tan pequeña que la tenía que llevar en brazos, no me gustaba o no tenía esa actitud de platicar con alguna compañera, pues mi tiempo lo tenía ocupado porque tenía que acarrear agua, más o menos es un kilómetro de distancia, acarreaba agua para lavar trastes. No teníamos red de agua potable.  Teníamos que salir a buscar mucha leña, porque teníamos un fogón que, pues eran nada más tres piedritas y el comal encima y todo el calor se esparcía, pues era mucha la leña que utilizábamos.  Esa era mi vida cotidiana, ya después pues aparte tenía una niña en primaria, en la primaria teníamos un comedor escolar había momentos que teníamos que ir a cocinar.

Un día, recuerdo muy bien que escuchamos el voceo, que iba a haber una reunión importante para la elaboración de algunos tinacos, que es lo que se mencionó y con la compañera que estaba cocinando, mi palabra fue decir,

—¡Para que voy!, si ya sé que nunca, nunca me toca nada, siempre hay elegidos por parte del delegado o comisariado, entonces para que vamos.—

Y fue la palabra que me salió y hasta ahí se quedó. Ya después salimos del comedor y me dice la compañera

—Ándale vamos, vamos a  escuchar mínimo—

Bueno ya, ya por no decirle no, fui y vi la casa ejidal llena, se hablaba de diez cisternas, pero en ese entonces había más como unas 100, 150 personas, pues era muy difícil decir me va a tocar, pues escuché que todo mundo lo quería, todo mundo discutía, dije

—¡Vámonos, esto no es lo mío!—

No me gustaba, no me gusta cuando veo que hay ese tipo de discusiones y no se ponen de acuerdo, esa parte si nunca me ha gustado. Y pues pasó el tiempo aproximadamente un mes, que eso fue en el mes de agosto y aproximadamente el mes de septiembre fuimos al municipio de Amealco y encontramos al delegado presionado ya, porque ya había una lista de 10 personas beneficiadas, pero estas personas tenían que entregar cierta documentación para ya legalizar todo esto. Pero resulta que hubo una persona que no quiso.

En ese momento nos ofrecieron nuestra cisterna, el fogón, el sanitario y el biofiltro y el delegado nos dice

—¿No les gustaría entrarle?  porque una persona no dio su papeleo—

Y nada más de reojo le dije a mi esposo que él diera su credencial, su IFE, porque a mí no me gustaba.  Era de decir hazlo tú, y ya él dijo

—Bueno, pues ya nada más como para cumplir con el señor—

De que nos estaba diciendo que entráramos pero y en ese momento pues yo también estaba embarazada de mi niña y ya con un problema de depresión muy grande, pues mi actitud era mucho menos entusiasta.  Pasó el tiempo y ya el 18 de septiembre nos avisan que fuésemos ya por los materiales, pero igual a mí no me alegraba obtener ese apoyo, como que era algo que no tomé en cuenta. Pero ya aproximadamente el mes de enero, febrero ya empezamos a captar agua, vi que mi trabajo de acarrear agua ya no era mucho, empecé a ver qué el sanitario era muy útil, entonces ya fue cuando poco a poco empecé a aceptar el ordenamiento.

No me costó mucho, porque siempre me ha gustado tener el mejor ordenamiento que puedo, pero pues ahorita la vegetación que ven ahora no existía, de hecho tengo fotos donde empecé a trabajar y pues esto estaba erosionado, mi esposo me dijo

—Mira con el agua que estás reciclando, puedes tener las macetas—

Porque aunque acarreaba agua, con dos o tres macetas que tenía, me halagaba mucho tener esas flores y poco a poco él fue el que me empezó a motivar y se me fue olvidando un poquito la depresión del parto, del embarazo y ya fue cuando pues empecé a retomarlo.  Llegaba mi esposo y me platicaba todo lo que se podía hacer, como podía tener leña, de hecho ya me empezó a hablar con una actitud más grande y ya lo empecé a retomar, me decía va a haber un taller, pues ahí estaba yo, vamos a ir a revisar las ecotecnias, ahí estaba, aunque traía mi panza ya muy grandota, pero ahí andábamos y poco a poco se me fue olvidando esa depresión tan grande que tenía. Tenía una motivación muy grande para involucrarnos, pero nunca me dijeron hasta donde podía llegar.

Curioso ante el cambio que iba experimentando, le pregunto:

—¿Cómo cuánto tardó entre que construyeran el sanitario y ustedes lo empezaran a utilizar como debiera de ser?—

Tardamos aproximadamente casi medio año de que terminamos de hacerlo, pero ya durante un año no tuvimos el problema, vimos que no había olores, nada, todo estaba bien, pero a los 6 meses se llena una cámara, pasamos a la otra que estaba vacía, no había problema  pero llegan los otros 6 meses, fue la parte difícil de decir   —¿quién va a sacar todo lo que está ahí?—

Fue la parte más complicada y siempre como amas de casa somos las primeras que tomamos la iniciativa en nuestra vivienda, ¡ni modos! a agarrar pala y carretilla, yo creo que los de mi familia creyeron que iban a ver un monstruo allí y al sacar la primera palada, saco composta, que en esos momentos ya estábamos en la elaboración de composta y luego que saco la tierra que había agregado nada más con olor a humedad, esa fue la única diferencia y empezamos a sacar y a sacar y no, no encontramos nada, nada mal y fue allí cuando.

No olía feo, solo olía a humedad pero igual yo creo que a veces la inseguridad, todavía hasta ahorita lo cubrimos durante 6 meses con follaje, después lo sacamos, lo apilamos y lo cubrimos con follaje, para después agregárselo a los árboles, pero por la parte de mi sanitario ahora estoy muy contenta porque he logrado ahorita plantar aproximadamente 500 árboles, quitar la erosión que tenía aquí en este pedazo de terreno pelón, le digo que tengo fotos de donde estaba así, tengo mis pinos cuando eran así y ayer que lo estuve podando me dije, increíble que ahora que le estoy quitando unas ramas, cuando al principio metí unas varitas y pues fue todo ese proceso que hice, me dio mucho gusto porque ahorita ya estamos en la parte, no solo del que nos ahorramos de acarrear agua, sino que estamos en la parte ambiental, también que tenemos un beneficio muy grande porque nos mejoró nuestros suelos, que  estamos plantando árboles para la barrera rompe-vientos. Como ven ustedes, aquí estamos en un lugar muy brusco para las temperaturas, ya que llegamos bajo cero. O cuando vienen los vientos fuertes son muy agresivos y ahorita ya no tenemos ese problema.

Y aparte hemos descubierto que tenemos muchos nidos de pájaros diferentes, antes no teníamos ninguno. Tenemos panalillos por ahí colgados en los árboles, cosa que no había, no existía antes y además no estamos contaminando. No estamos utilizando agua, aunque tenemos la red de agua potable, ahorita tenemos muchos problemas en tener agua, las compañeras me dicen

—¿Verdad que ya tiene 8 días que no hay agua?—

¿Quién sabe? No tengo ese problema por medio de mi cisterna y porque no utilizo sanitarios de agua también, y aparte si requiero regar alguna planta en épocas de sequía pues tengo mi agua reciclada, entonces para mí ahora que me preguntan, es una maravilla.  Es el único proyecto que he recibido del gobierno y lo he tomado tal cual es, con sus beneficios que traen y no solo cuando vi todo el beneficio que me estaba dando, que ya fue a finales de 2007, me motivo mucho más continuar, ahí si entré a socializar con mis compañeras porque dije, -Bueno, si estoy obteniendo estos beneficios, ¿por qué no otras personas que veo que también sufren igual que yo?

No lo platicábamos pero lo veíamos  y en cambio ahorita ya,  si alguna tiene algún problema somos como una familia,  las 70 porque ya empezamos a platicarnos qué problema tenemos a veces hasta económico, a veces cuando teníamos visitas como hay un rol, pero si en algún momento alguna tiene algún problema más fuerte en dinero se rompe esa cadenita y se le da prioridad a la persona que tiene y vamos aprendiendo mucho.

El proyecto ha sido adoptado por un total de más de 70 familias. Unas, con una profundidad parecida a la de Sofía y otras probablemente menor. Pero entre ellos Sofía, ha despuntado como una verdadera líder de su comunidad y ha formado con sus compañeros un grupo muestra, que recibe visitas de instituciones, escuelas y otras ONG interesadas en el proceso. Cada visita organizada ofrece una comida que es pagada a la familia que la prepara y esto deja un beneficio económico por visita de 100 dólares aproximadamente. Han organizado un rol para ser beneficiados en forma equitativa. El orden se rompe si una familia está más necesitada y recibe preferencia. También existe sanción si una familia no trabaja en forma adecuada y por eso es saltada del rol.

Sofía sigue relatando:

En esta temporada sembramos lechuga orejona, calabacitas, cilantro, pues casi todo, excepto lo que es brócoli y la coliflor, que son de las plantas que no son de esta temporada. Vamos trabajando por medio de temporadas, la lechuga romanita por ejemplo, ahorita no es muy viable sembrarla porque, si tuviéramos un invernadero sería muy diferente porque la lechuga romana le cae agua y se echa a perder.  El brócoli por las temperaturas no se puede, son más de frio que de estas temperaturas y así fuimos aprendiendo poco a poco. El técnico que nos asesoró para el huerto, también nos enseñó a hacer un abono y más en mi caso que les decía

—¿Cómo quieren que siembre si no tengo tierra, tengo tepetate? y es algo de que es difícil de que, de vida algo—

Y empezamos a trabajar y nunca se me va a olvidar de que me dijo

—Cómo de que no se puede, sí se puede, si tú dices se puede, se puede, vamos a hacer un abono levanta muertos—

Decía yo ¿será posible? Y hasta ahorita no he perdido contacto con ellos, nos ha tocado trabajar con personas muy nobles y trabajamos de hecho cuando estaba el tiempo de la influenza, él nos decía

—Sería una locura parar esto, porque esto es lo que los va a ir sanando, por lo mínimo tener una dieta ya más balanceada, tener, consumir verduras, porque eso es lo que les falta a ustedes—.

Yo tenía una niña con asma, con todo eso de la hortaliza lo poquito que fuimos cosechando en ese momento, él nos enseñó a preparar jugos energéticos para evitar toda esa parte de enfermedades y gracias a Dios con ese jugo energético, mi hija ya no tuvo ese problema de asma, lo eliminamos y ahí aprendimos que sí es importante tener una dieta balanceada y mucho mejor, fuimos cambiando también nuestros hábitos de comer.   Yo creo que si me preguntara cada detallito es muy difícil llegar al fondo, porque todo mundo se lleva  algo de nutrición y pues  no sé en qué momento ya empecé a aprender de ir mejorando esas dietas, qué más podíamos tener y ya en su momento, es lo que le digo a mis compañeras, saben que es lo que podíamos sembrar, también podríamos cultivar hongos zetas, también nuestro equipo hizo nuestro ahorro, pagamos a la persona que nos diera el taller y se logró, ahorita, hicimos la poza que tenemos, el bordo para agregarle también  la parte del pescado que es otro alimento que tenemos seguro en casa y ahorita por el trabajo que hemos elaborado, hace una semanas que gracias a eso llegan otras dependencias, otras organizaciones, llega México tierra de amaranto, a ofrecernos sembrar amaranto y se fueron con la idea de que sabemos trabajar y pusieron a prueba nuestro amaranto y pasamos todo el proceso de que era orgánico y ahorita estamos obteniendo un recurso en dinero con la venta de hoja de amaranto, y pude pagar la ficha de prepa de mi hija, con esos ahorros que me entraron en amaranto.   Sembraba mucha verdura y a veces tenía el excedente, pero ya ahorita con lo del amaranto, ya  nada más le dedique una cama  a la verdura y lo demás nos vamos al amaranto y pues ahí también aprendimos, nos dieron talleres de cocina, fuimos mejorando todavía todos los platillos que ya habíamos aprendido y gracias a Dios estamos ya creciendo más, pero de una semillita van naciendo otras y eso pues nos da mucho gusto, ahorita el día miércoles vamos a tener taller de repostería igual con amaranto.  Ahorita ya vamos a una meta de una caja de ahorro y tenemos de aquí a diciembre para pagar un invernadero, de hecho, ya hay unas compañeras que tienen su invernadero y vamos ahorrando semana con semana poquito dinero, y ya llevamos 32 personas con ese tipo de ahorro.

—¿Qué diferencia hay entre como vivía y cómo está ahora? —

Muchísima porque me desprendió a ser otra persona,   ya tenía una actitud de hacer algo pero no sabía qué, pero ya ahorita conozco mi comunidad.   Creo que en ese momento ni conocía mi comunidad, no conocía sus necesidades y  ahorita ya aprendimos mucho yo creo que esa Sofía que era antes, ya no queda nada de ella…

Soy de las personas que en un momento levanto a mis compañeras

—Es que mi marido no me da permiso, …….es que mi esposo…— 

Y algo que pues yo tuve desde el inicio es de ¿cómo es que el esposo no te va a dejar? ¿Cómo, por qué?  Porque mi esposo es el que empezó a tomar esto y el que me animó con seguridad a hacerlo y decía yo

—¿Por qué a las otras no las apoyan sus esposos? —

—No, ustedes se vienen—

Después me daba miedo y decía yo, —creo que estoy generando conflictos entre parejas—, pero no, llegó el momento que muchas tomamos fuerza y si es cierto, si el beneficio es del esposo y empezaron todas a buscar sus propias conclusiones  y una compañera que se llama Edith, llegaba pero bien triste, que el esposo la regañó, que el  esposo esto, y ahorita que ella tiene  pues también todo el beneficio, está tan contenta de decir,

—¡qué bueno que no le hice caso! y mi esposo mismo me dice que, qué bueno que no le hice caso.—

Entonces yo creo que hay unos momentos como nosotras, aquí como mujeres de la comunidad, estamos como que muy sumisas a lo que nos dice el esposo y a veces por eso no logramos hacer nada, pero al final, pues ahorita llegamos a la conclusión de que por lo regular nosotras como mujeres somos las que sufrimos más, nuestros hijos, porque si no hay de comer, dinero para comprarles de comer a nuestros hijos, ¿a quién es a la que le van a pedir? a la mamá, si hay que ir a acarrear leña, la mamá; si hay que ir a traer agua, la mamá.  Y ahora pues ya no sufrimos de esos problemas y eso pues la Sofía de antes ya no está, ya no está porque, le digo que yo no era de asomar la cabeza en la comunidad, ahorita les digo a mis compañeras,

—No siempre es esperar que nos den, también hay que dar—

Y yo creo que ha servido mucho porque por lo regular eran de esperar que nos regalaran los invernaderos, tocar puertas y  que a ver quién nos regalaba ya esos invernaderos o tocar puertas a ver si alguien nos venía dar unas clases de elaboración de hongo zeta, porque si al principio, yo siempre lo he dicho

—¡Es vergonzoso que nos tuvieron que venir a enseñar cómo sembrar una acelga, como rescatar y elaborar compostas, esa parte pues no me gustó mucho! —. 

Ahorita que lo analizo, ¿por qué me tienen que pagar por hacer un beneficio mío?, pero tenía que ser de esa forma y ya hasta ahorita estoy muy contenta de todo eso, y la parte más difícil era convencer a las compañeras.

Los árboles por ejemplo, ahorita ya no tengo problema de la leña, elaboro la poda de los árboles y ya tengo mi leña.   El agua igual, ya no tengo ese problema, por el alimento igual, ya no es tan difícil, creo que ahí ya estamos algo más, más estable. —

Y sigo de curioso:

—¿Y los hijos Sofía?—

—Cuando iniciamos, tenía dos hijos ya grandes, una tenía 15 años y el otro tenía 13, con ellos si fue ya más difícil, cambiarles los hábitos, como decir

 —¿Por qué tengo que comerme esa verdura? o ¿por qué me mandas hacer composta?—

y llegó un momento que mi hijo de 13 años dijo

—Y tú que les haces caso a esos locos mamá. ¿Cómo sabe que está bien eso?—

—No sé, —le digo, pero lo haces— y es una de las cosas que también he tenido, esa fortaleza de decirle

—lo haces, porque te lo estoy diciendo, si echamos a perder somos dos— y fuimos así creciendo poco a poco, pues una de las ventajas que somos una familia unida, pero ya con las otras niñas, ya no fue tan difícil, ya empezaron a involucrarse mucho más, de hecho la que estaba yo embarazada pues es una de que lo ha tomado muy fuerte, cuando empezó a ir a inicial, al preescolar llegó tan enojada el primer día —¿Que por qué la maestra no separaba la basura, que por qué se hacía eso? ¿que por qué los niños tiraban sus botellitas de jugo por todos lados?—.

Han tenido buena experiencia pero a veces en su momento si me daba miedo meterme, involucrarme tanto en el proyecto, porque decía, me voy a meter tan de lleno al proyecto y se me van a olvidar mis hijas, y no, fuimos creciendo en conjunto y ahí fuimos aprendiendo, de hecho la niña que va en la prepa en un momento llega: —¿mamá me ayudas en esta tarea de ecología?— y allí le digo —tú me tienes que enseñar, no yo enseñarte a ti— y ahí estamos y ahí fuimos ahí de la mano, pero yo creo que es muy bonito crecer con sus hijos y se olvidan de tantas cosas que hay a esa edad.  De hecho Michel que es mi hijo que ahorita ya tiene 20 años, está en un rancho donde está haciendo lo mismo que esto, él se va allá y está aquí, es como estar en el mismo lugar y llegó un momento que le dije:

—¿verdad que la locura se contagia hijo?—

Si por que llegó un momento en que despertó y empezó a hacerlo ya por su iniciativa.  Llegó una persona que en ese momento iba a abrir un campo en el Colorado y me dice,

—Sofía ¿Me puedes buscar una persona que me eche la mano en los trabajos allá?— 

Él también era a la vez tan sumiso que me dijo dilo tú, y tenía 16 años y ya la persona me dice,

—Me lo llevo y ya vi que eres líder de tu comunidad, ahora lo voy a ver con tus hijos como están—.

Pensé, me va reprobar y no, a los 16 años pasó la prueba mi hijo.

Y ha salido adelante, de hecho ya ahorita dice:

—El día que yo haga mi casa, estoy seguro de elaborar también mi sanitario seco—. 

Donde va hacer su casa, es ahí al lado de donde va a pasar la tubería de una planta tratadora y dice:

—Yo ni de broma me conecto a eso, yo no porque al final pues que son 300 metros aproximadamente donde está la planta. Cómo voy a contaminar, para que eso mismo me llegue aquí, dice pues no—.

Pues yo creo que hemos hecho una buena familia y ojalá esas generaciones vayan creciendo de esa forma y yo creo que si, y más ahorita porque no solo nos llegó ahorros en dineros, en trabajo, sino que también en salud, en salud pues nosotros no vamos a consultas excepto la que tenemos anualmente.    No tenemos ese problema, que tuve con mis dos hijos primeros, que tenían problemas de desnutrición.  Algunas compañeras no hacen la práctica tal cual es y me dicen:

—Es que estuve desde las 5 de la mañana en el sector salud para tomar una ficha—

—¿Por qué?—

—Porque tiene gripa mi hija y tiene diarrea—

—Algo estás haciendo mal.—

Y lo analizan y es cierto, algo están haciendo mal….

Sofía se ha descubierto como líder, es otra persona y goza de su despertar.  Sus palabras conmueven y mueven su entorno.  Hacen reflexionar que el agua no es sólo vida o desarrollo, salud y bienestar, el agua es también dignidad.