La Playa de las Catedrales

por Emiliano Rodríguez Briceño
0 comentario

De Oviedo a Santiago de Compostela, por la ruta de la costa del Cantábrico, encontramos la Playa de las Catedrales. Increíbles formaciones rocosas accesibles a pie, solo en la marea baja.

Con la marea alta una mañana tormentosa

Cuando la marea es muy baja puede llegarse a las formaciones de arcos, que le dan su nombre. Cuando fuimos, no se dieron las condiciones para llegar a la parte de los arcos, pero valió la pena, lo que alcanzamos a ver.

Llegando a las playas con marea alta

Queda para un futuro incierto, pero deseable.

Cuando bajó la marea en la tarde

La playa de Las Catedrales (en gallegopraia das Catedrais) es el nombre turístico de la playa de Aguas Santas (en gallegopraia de Augas Santas), situada en el municipio gallego de Ribadeo (parroquia de A Devesa), en la costa de la provincia de LugoEspaña, sobre el mar Cantábrico. Está a unos diez kilómetros al oeste de la localidad de Ribadeo. Es conocida por este nombre debido a la apariencia de sus acantilados. Está declarada Monumento natural por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Galicia.

La marea baja permite el acceso a las cuevas

La Playa de Las Catedrales está enclavada en la costa de la provincia de Lugo (Galicia), también conocida como la Mariña Lucense. El lugar en el que se ubica pertenece al Ayuntamiento de Ribadeo, limítrofe al este con el Principado de Asturias y al Oeste con el Ayuntamiento de Barreiros.

Fue bautizada originalmente como la playa de Aguas Santas. Sin embargo, es conocida por todos como la Playa de las Catedrales debido a las gigantescas rocas en forma de colosales arcos y torres, muy similares a los vistos en los templos cristianos.

Desde adentro de la cueva

Lo característico de la playa son los arcos y las cuevas, sólo apreciables a pie de playa durante la bajamar. Durante la pleamar la playa es relativamente pequeña, de fina arena y sigue siendo adecuada para el baño. Es interesante ver la playa con la marea alta recorriendo la parte superior de los acantilados en dirección oeste-este hacia la playa de Esteiro y verla con marea baja sobre la arena de la playa. Durante la marea baja puede accederse a un largo arenal delimitado por una pared rocosa de pizarra y esquisto erosionada en formas caprichosas: arcos de más de treinta metros de altura que recuerdan a arbotantes de una catedralgrutas de decenas de metros, pasillos de arena entre bloques de roca y otras curiosidades. Con las mareas vivas, en las que las mareas bajan más y suben más que las mareas normales, incluso se puede acceder a las playas vecinas por la arena, aunque eso sí se debe tener precaución y volver antes de que comience a subir la marea ya que el nivel del mar sube rápidamente puesto que se trata de un tramo de costa prácticamente horizontal perteneciente a la Rasa Cantábrica. La playa tiene este relieve debido al efecto de la erosión del viento y del agua salada.

La marea alta impide el paso a los arcos
Arcos a los que no alcanzamos llegar

Te puede interesar

Deja un comentario