Abordar el tema de los servicios de agua potable y saneamiento en México es contemplar un universo vasto, complejo, incongruente en muchos aspectos, multidimensional, multisistémico, sin una clara institucionalidad, con políticas poco racionales, contradictorias o inexistentes y con una multiplicidad de actores cuyas funciones no son claras o no se responzabilizan de ellas, o las abordan con criterios que son ajenos a objetivos de calidad y eficiencia. Pareciera verdaderamente un universo en el que el caos primigenio tendiera a multiplicarse.
